martes, mayo 19, 2026

Diferencias entre un ovni y un fenómeno anómalo no identificado

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Estimados lectores:

en el día de hoy me encontré con una entrevista a un personaje que se auto-erije ser una autoridad en el tema de los Ufos (siquiera Ovnis) en Chile, en donde emite unas declaraciones que demuestra que no tiene idea de lo que habla, y por ello yo los categorizo correctamente como ufólogos, o como entusiastas del fenómeno Ufo, o como difusores, vendedores de lo ufo, pero no investigadores del fenómeno OVNI.

Por ello quiero hablar brevemente respecto a dos conceptos claves que se suelen confundir en relación a lo Ovni. Un ovni es una cosa y un fenómeno anómalo no identificado (FANI) es otra muy distinta. Pueden aludir a lo mismo e incluso ser dos miradas distintas de un evento.

Diferencias entre un ovni y un fenómeno anómalo no identificado (FANI) (1ra Parte)

Hay aspectos básicos que no se pueden dejar de entender y que son lo mínimo de lo mínimo que se debe al menos tratar de entender o considerar y diferenciar, pues sino quedamos pegados en el punto 0 de la investigación, y uno de estos aspectos es distinguir entre un ovni y un fenómeno. Para partir hay que la existencia del fenómeno Ovni (nótese que están los dos conceptos asociados y lo Ovni caratulado como un fenómeno) se basa especificamente en la narración de testigos que cuando mencionan una anomalía percibido por ellos en su entorno la clasifican o denominan en la mayoría de las veces como Ovni, y no indican la palabra fenómeno ni tampoco mencionan un Ufo porque  estamos en hispanoamérica y la palabra correcta y siempre usada correctamente es Ovni. Entonces queda claro que la gente menciona Ovni y por ello en un principio la presencia de "objetos", no de fenómenos. 

Ahora bien, más allá de que la gente mencione objetos desconocidos para eventos en donde hay objetos, también lo hacen para aludir a fenómenos, aunque lo hagan de manera inconsciente. Entonces vamos a aludir brevemente a la dualidad ovni-fenómeno que en parte es indivisible y son dos partes de una misma cosa por motivos etimológicos (definición) y epistemológicos (conocimiento).

Partamos por una definición simple de ambos conceptos para ponernos de acuerdo:

-Ovni: Objeto volador no identificado, o dicho de otro modo un objeto físico (o una cosa más tangible o "sólida") que parece ser una estructura en base a agregados de materia que parecieran ser un único cuerpo y que no logramos identificar en nuestra percepción de su presencia dentro de nuestro campo visual. Quiero rescatar aquí el concepto de "sólido", en el sentido de que es hay algo en lo que llamaríamos un estado cuya materia está agregada o aglomerada conformando un objeto que pareciera ser más o menos sólido y que forma una estructura con forma específica y constituida por un volumen o dimensiones más reducidas o cuantificables. Cuando hablamos de solidez nos referimos a que su consistencia o aquello de lo que está constituído es una unión o juntura de elementos ordenados o cercanos, tan cercanos que nos parecen una sola unidad, un sólido. Aquí uno descubre que a algo que llamos objeto lo es cuando en este existe cohesión y formas bien definidas, y que la composición material está claramente visible

Ahora bien, porqué entonces los estudiosos de lo Ovni también consideran el estudio de lo así llamado "fenómeno"? Veamos un poco qué un fenómeno y porqué tiene sentido considerarlo a la hora de estudiar los episodios o eventos en donde se manifiesta un ovni.

-Fenómeno: se le considera la manifestación o apariencia de "algo" que se presenta directamente a los sentidos de un testigo y su sola consideración implica que estamos en presencia de un "algo" aparente o manifiesto que nos genera una experiencia lo que a su vez implica que estamos concientes de ello por lo cual la experiencia genera o viene acompañada de conciencia. Estamos conscientes de que "algo" se ha presentado aunque no sea del todo, o sin una estructura completa y directamente perceptible pero si intuible como un algo escencial que genera ese fenómeno o percepción. El testigo intuye que existe algo allí en algún lugar o alrededor del perceptor y mientras trata de identificarlo y dimensionarlo espera que se vaya completando la aparición, osea, que se haga más visible o apreciable, al menos en su estructura. 

Por ello podríamos decir que el fenómeno pareciera ser un proceso en el que algo va tomando forma y cuerpo, osea, que lo que partió como fenómeno se transforma en algo, a saber, en un objeto.

Ahora bien, el solo hecho de que haya incluso un objeto es en sí un proceso fenomenológico porque la misma circunstancia de percibir algo es en sí un fenómeno desde el punto de vista del que vive la experiencia (quizás es la primera vez que no solo percibe al fenómeno o al objeto sino que además autopercibe (propiocepción) su reacción a esta presencia). Por ello podríamos decir que ante la aparición de un objeto o de un fenómeno, hay por defecto una serie de fenómenos concurrentes aparte del objeto o del fenómeno externo que genera el evento. La propiocepción es en sí un proceso de apercepción de un fenómeno interno en respuesta a la presencia de una presunta anomalía externa.

Por ello, aunque en un principio uno diga que un objeto es un objeto y un fenómeno es un fenómeno y que debemos saber diferenciarlos, al percibir uno la presencia de ese "algo" desconocido está (sin quererlo) ante un fenómeno que puede ser generado por un objeto o por ese algo (ya sea fenómeno o no) que genera la apariencia de un objeto, o el perceptor cree que está ante un objeto o lo describe como tal, pero eso es por parte del testigo y puede que no sea un objeto necesariamente o mejor dicho algo con peso específico concreto que de la ilusión de algo sólido. 

Aunque inicialmente tratamos de considerar fenómeno y objeto como conceptos diferentes, podemos ver y que hay implicancias y causas relacionadas. Hay profesionales de la mente que indican que el hecho que un testigo diga estar viendo algo que estos profesionales no logran percibir de la misma manera en el momento y lugar ni en la potencia y quizás siquiera en su visualización o visibilidad, sería un caso en donde un fenómeno mental genera un objeto externo (o un fenómeno de esa característica) aparente al testigo. Entonces estamos aquí ante casos en donde el uso de ambos conceptos se confunde y se pierde sino quizás incluso pasa a ser parte de una explicación circular.

Por ello es que si en un principio tratamos de aclarar las cosas, ahora podemos notar que ambos conceptos no solo llevan a una confusión sino que están de algún modo imbricados en diferentes planos, ya sean externos (en el entorno del perceptor) o internos (en el proceso de percepción del testigo).

También es importante mencionar que cuando se habla de fenómeno nos referimos a algo más general que se manifiesta, sólido o no, y que también nos produce la necesidad de atenderlo (enfocarnos a este) si es que logramos percibir su presencia y luego ubicarlo (para poder seguirlo y en caso que esté detenido o en movimiento fácil de seguir) para posteriormente identificarlo si es que fuese posible.

En el caso de los fenómenos Ovni genuinos su identificación por lo general no es siempre posible, por lo que adquieren el mote de "no identificados" con razón, al menos en ese momento no identificados.

Lo importante a considerar es que al menos seamos capaces de rescatar la forma del objeto o de la manifestación y algo de su comportamiento, ya que con eso algo se avanza.

Por eso es que, y considerando todo lo anterior, es muy fácil confundirse con los conceptos de "Ovni" versus "Fenómeno". Ahora bien, para generar más confusión y ruido vemos la degeneración de estos conceptos que han hecho los ufólogos. 

La Ufología versus la Ovnilogía

Solo a modo de introducción, los ufólogos son cultores de la ufología desarrollando actividades en donde difunden y monetizan el fenómeno UFO, a diferencia de los ovnílogos que se orientan a la pura y dura investigación del fenómeno Ovni. Fenómeno Ovni y fenómeno Ufo parecen estar relacionados o ser lo mismo, pero no tienen nada que ver uno con otro. Lo Ovni es lo genérico (u original) y lo Ufo es el acrónimo que se usa para traducir el concepto desde el lenguaje español al inglés. En escencia parecieran aludir a lo mismo pero hay grandes diferencias que vamos a tratar en otra sección específica. Para los efectos nuestros, nosotros investigamos Ovnis porque en latinoamérica o los hispano-parlantes (incluso los que hablan portugues e italianos) cuando ven algo en su entorno que se aparece o se desplaza y que no pueden identificar se referirán a un objeto volador no identificado (Ovni), y no a un Ufo. Si Ud. está en un país angloparlante y está rodeado por nativos de esa zona y ocurre un acvistamiento de un ovni, ellos se referirán a Ufo, que en el sentido literal se traduciría exactamente como ovni. El problema no está en la denominación de los testigos sino en el tratamiento que le dan los supuestos investigadores sino en realidad los difusores del tema que tratan de hacer dinero (monetizar) y aprovecharse de este "tema" para lucrar y sino para hacerse famosos en redes sociales o en sectas relacionadas con el asunto, pero que poco y nada tienen que ver con lo Ovni. Lo Ovni es todo aquello que se circunscribe al estudio o investigación pura del fenómeno que nos concita en este ocasión, a saber, el fenómeno Ovni.

Además de la corrupción de la actividad investigativa por una de aprovechamiento del tema para otros propósitos distintos a los investigativos, muchos ufólogos siguen a escuelas de pensamiento del tema Ufo que provienen de países del hemisferio norte especificamente países altamente militarizados y tecnologizados, los que de por si siguen los lineamientos de agendas de poder, lo que termina generando que el fenómeno Ovni sea usado para fines meramente utilitaristas ajenos a su naturaleza y origen.

Los ovnílogos se basan en la investigación en terreno en zonas donde la fenomenología anómala se presenta y en cuyas instancias se requiere además de mucho éxito en el avistamiento de estos objetos o fenómenos, lo que varía de investigador en investigador. En este sentido, lo más importante es poder lograr el acercamiento e interacción con el fenómeno anómalo, en caso de haberlo, y si no es un fenómeno anómalo desconocido genuino, tratar de reconocer el tipo de fenómeno artificial que ha llevado a la confusión al perceptor.

A diferencia de los ovnílogos, la mayoría de los ufólogos jamás han hecho trabajo de investigación en terreno, ni tampoco siquiera han desarrollado publicación en revistas científicas (académicas), pero aluden hacerlo y de paso seguir un pensamiento crítico esperando con esto hacerle creer a la gente que estos ufólogos están cerca de ser científicos. Incluso no sorprende encontrar autoreferencias de ufólogos en donde ellos se aluden como profesionales que siguen "posturas críticas", "enfoques serios y multidisciplinarios" y lo más alejados del sensacionalismo, cuando en realidad lo que hacen es exactamente lo que indican que no hacen. Muchos de ellos presumen de hacer investigaciones rigurosas cuando en realidad un análisis exhaustivo de sus trabajos demuestra que la rigurosidad es lo que menos siguen, y aunque quisieran no lo pueden hacer porque muchos de ellos siquiera tienen estudios superiores mínimos que les permita tener las herramientas intelectuales y discursivas para poder pretender una base para la requerida rigurosidad. Son simplemente farsantes, hipócritas, sinverguenzas que están dispuestos a mentir tanto como sea necesario hasta que los descubren en sus dolos, y aún así, siguen actuando igual esperando que otros incautos les crean. Por ello podemos hablar que en la ufología se ve una suerte de degeneración en sus representantes, pues casi todos son amigos y se referencian entre sí porque solos no pueden llegar a ninguna parte porque necesitan obrar como clanes o bandas o mafias para poder lograr la atención del público. Considerando que si ya existe una complicación genuina en comprender el fenómeno Ovni por la naturaleza del fenómeno y por lo esquivo de su manifestación, la actividad de los ufólogos viene a ser puro ruido que no solo no contribuye a los interesados sino que los confunde aún más porque los ufólogos actúan en manada, pero entre ellos mismos se desangran buscando una cuota para poder erigir sus presuntuosos egos pero que en materia del fenómeno Ovni solo muestran una supina y profunda ignorancia, ignorancia de la que ellos mismos no se dan cuenta que desarrollan cada vez que hablan del tema ovni creyendo que han podido convencer o persuadir a los expertos en el tema (los ovnílogos) cuando en realidad se delatan solos.

Muchos ufólogos ni siquiera manejan los mínimos conceptos básicos relacionados al tema Ovni, esto a nivel etimológico sino también epistemológico. Lo que los testigos hispano-hablantes indican experimentar son eventos Ovni y no eventos con Ufos. Además, el concepto Ufo viene asociado a una cosmovisión particular derivada de sesgos ideológicos militares de países del hemisferio norte, la que tiene relación con artefactos artificiales que se confunden con Ovni pero cuyo origen es antropocéntrico.

Cabe mencionar que al día de hoy no existe aún ninguna evidencia física "concreta" de Ovnis, ninguna que haya podido presentarse públicamente en laboratorios y ser revisados por investigadores independientes y público en general. 

Por todo lo anterior es que la diferencia entre el concepto Ufo y Ovni es crucial para diferenciar entre ufólogos (entusiastas y monetizadores de la temática) y ovnílogos (como por ejemplo investigadores en terreno entre otros).

La trampa epistémica de considerar los UAP (o FANI)

Desde hace unas décadas los ufólogos han incurrido en la reclasificación del fenómeno Ovni a uno que ahora quieren llamar UAP (Unknown Aereal Phenomena o Fenómeno Aéreo Desconocido) que en español ha sido traducido como FANI (Fenómeno Aéreo No Identificado).

Aunque es válida la consideración de la existencia de un fenómeno en el fondo de estos eventos anómalos, la verdad es que para los testigos el tema no cambia mucho porque estos ya están acostumbrados a mencionar que han visto o experimentado un suceso con Ovnis. Lamentablemente existe una agenda Ufo, en cuanto a "ufologizar todo" (ver https://onuyovni.blogspot.com y https://ovnisenagenda2030onu.blogspot.com) de modo de controlar lo que la gente debe "saber" y "creer" respecto a los ovnis, y de paso adoctrinar en lo que se debe esperar del fenómeno Ovni y a quién se le debe seguir al respecto, lo que obviamente es un Caballo de Troya social, sino una suerte de ingeniería social para fines nefastos contra la humanidad, de modo de desnaturalizar al ser humano de su propósito primario en este mundo.

Como se menciona, el término UAP sino FANI se usa por parte de los ufólogos, los que paradójicamente se autodenominan a si mismos como "Ufólogos". Esta fenomenologización de lo objetivo es una suerte de "intangibilizar" algo que en parte es visto como tangible por los "testigos", y el uso del concepto de "fenómeno" por parte de los ufólogos no viene a ayudar ni a colaborar ni a aclarar nada respecto al tema Ovni sino que simplemente es ruido que viene a interferir sobre la actividad investigativa, y solo es parte de la desinformación Ufo que estamos viviendo cada vez más progresivamente en estos momentos (año 2026 a la fecha), además de un intoxicación de pseudo-información Ovni, además de un adoctrinamiento Ufo a la sociedad de modo de reemplazar los conceptos espirituales más profundos de la población por un grupo de seres desconocidos que más allá de si vienen o no del espacio o de alguna dimensión según los ufólogos, vienen a ser una especie de demiurgo o reemplazante o nuevas deidades a adorar. Esa es la propuesta de la agenda Ufo en breves términos.

Un verdadero ovnílogo no cae en esa equivocación porque conoce el fenómeno, pero los ufólogos muchas veces presumen de haber vivido experiencias Ovni, y aún diciendo esto paradójicamente tampoco logran entender la diferencia entre ovni y fenómeno. Hay una especie de castigo epistémico (epistemológico) a los que presumen de haber sido testigos de lo Ovni sin haberlo sido, de modo que cada vez que hablen puedan ser fácilmente desenmascarados por los verdaderos expertos. Como dice el refrán, "el diablo tiene patas cortas" y la mentira no avanza mucho.

De paso, ocurre con muchos ufólogos que solo llegan a ser solo eso porque no les interesa investigar para develar el fenómeno sino porque les gusta el morbo del misterio y de lo misterioso. En algunos casos se podría decir incluso que se notan además ciertas deficiencias cognitivas (perfectamente solucionables con la búsqueda de la necesaria humildad intelectual faltante) que no les permiten llegar a ser ovnílogos. En el caso de aquellos que desean haceer trampa y que no tienen intención genuina de investigar sino solo de aprovecharse del tema para otros fines distintos, les ocurre una suerte de desgracia en la que uno ve que entran en un ciclo de incoherencias y de inconexiones y de faltas de comprensión evidentes que ellos mismos no siempre notan o tratan de disimular pero que muchas veces resulta muy evidente la ignorancia que presentan por mucho que la escondan. Para este grupo por ello es cierto el refrán aquel que dice que "lo que natura non da Salamanca non presta". 

Otro indicio que delata a varios ufólogos es su afán de ser lo que no son, de pretender o simular ser profesionales o ejercer profesiones en las cuales no tienen los debidos estudios aunque algunos puede que estén en ese proceso o no hayan podido (por diferentes razones incluso entendibles) seguir estudiando y debieron seguir otros rumbos. Pero existe un número no menor de  ufólogos que ejercen ilegalmente la profesión, o al menos mencionan ser profesionales de carreras que si uno hace la averiguación correspondiente descubre que las escuelas de formación técnica o académica ya sean institutos o universidades, responden que no conocen a esos individuos y no los tienen siquiera en las nóminas de estudiantes ni de titulados. Muchas veces hemos encontrado títulos falsos. De hecho si uno hace un catastro de muchos ufólogos, verá que en la mayoría de ellos, los antecedentes académicos están vacíos, osea, son personas que apenas han salido de la enseñanza secundaria. Lo que se critica es la intención de defraudar a los demás presentándose como profesionales cuando no lo son. No se critica el hecho que no sean profesionales o no tengan estudios superiores, sino a la falsificación de títulos y al ejercicio ilegal de la profesión.

Aquí hay que hacer un acápite o nota y mencionar que la falta de estudios superiores no debiera ser un impedimento para investigar y de hecho existen varios investigadores que son autodidactas y que han dado aportes trascendentales para la investigación del fenómeno, pero por ello mismo es que estos individuos no pueden ser considerados ufólogos sino ovnílogos, porque en ellos está la pasión por saber la verdad del fenómeno Ovni, la verdad y solo la verdad. Por ello hago esta aclaración para que aquellos que entiendan a lo que voy descubran que las críticas a los ufólogos no van dirigidas a aquellos que aún sin tener "estudios superiores" (o como quiera que se le llame a eso) sean verdaderos investigadores del fenómeno. Como dice el refrán, "al que le calce el sayo, que se lo ponga".

Por ello es que propongo que la gente retome el uso de la palabra Ovni y no Ufo, y no use el concepto de UAP porque cuando hablamos de fenómenos, aunque en el fondo estemos en presencia de un fenómeno en si, el tratamiento más directo es al objeto en primera instancia, y recién en segunda es al fenómeno, pero para ello hay que entrar en aspectos aún más complejos que implican alejarse del ovni y de lo tangible para entrar en aspectos intangibles que nos pueden llevar a cualquier lado y dentro del cual existe un submundo de criterios investigativos que son muy complicados de concensuar y que discutiremos en otra publicación en particular. Solo para resumir, propongo rescatar el hecho de que los testigos nos indican la experiencia con objetos y no con fenómenos, más allá de que puedan estar ambos conceptos involucrados y relacionados.

El problema del registro

Volviendo a la temática específica, es importante decir que un fenómeno "puede" ser captado por un equipo de registro. Del mismo modo podríamos indicar que un objeto también puede ser registrado y de hecho lo son, porque su sola presencia podría lograr generar un fenómeno en el ambiente que sea perceptible y registrable por equipos detectores o registradores.

Si el objeto está estático se le debiera poder registrar con una foto o video en la medida que sus características físicas sean compatibles con el rango de percepción del equipo de registro. Lo mismo puede ocurrir si el objeto se mueve pues también debiera poder ser registrado si es que el fenómeno que genera su comportamiento en el ambiente en el que se manifiesta y desplaza (interactúa) pudiera ser registrado por los equipos sensores correspondientes.

Por ello volvemos al origen de una pregunta cíclica o circular, como la que consulta qué es primero, "la gallina o el huevo". Un objeto puede generar un fenómeno y ser un fenómeno en si mismo, y a su vez un fenómeno puede generar un objeto o la idea de la presencia de un objeto. 

Aunque hablar de objeto y fenómeno no es equivalente, y se refiere a dos formas distintas de categorizar un evento o episodio, que debiera ser un episodio fenomenológico por definición (al menos del espectro óptico o en base al fenómeno luminoso), el que "algo" perceptible sea objeto y/o fenómeno (categorización dual) depende de varios aspectos, análisis en el que pretendemos entrar en otra publicación posterior que aborde solo este tema.

Suponiendo que un objeto supone cierta solidez, esto implica que esas partículas que conforman un objeto y a la vez un objeto con apariencia sólida, debieran a su vez tener ciertas características físicas en cuanto a la luz que pueden absorver, emitir, reflejar así como otras características fisico-químicas (calor, etc). El fenómeno de por sí es algo que por definición es un "algo" que se está percibiendo porque se manifiesta y un testigo lo percibe, osea, podríamos decir que se sabe o se llega a saber de un episodio fenoménico cuando hay recién al menos un testigo que cree estar percibiendo su presencia y su comportamiento. El que el testigo fije su atención adicional en este objeto o fenómeno puede deberse a que no logra identificarlo y esta imposibilidad genera a su vez un interés adicional a efectos de caracterizarlo y poder reconocer su naturaleza.

Pero toda esta cuestión hay que volver a tratarla de una manera más ordenada y clara en una nueva publicación de modo de poder facilitar la comprensión del problema de información y de conocimiento que generan estas anomalías fenomenológicas.


Atte.

Michel 
Correo: esiomajb@gmail.com / ingenierojordan@gmail.com
Edición: 190526
Reedición: 200526
Fín del artículo!
Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog)
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1 comentarios:

esiomajb dijo...

allí hice una primera introducción al tema de la dualidad ovni fenomeno... que la gente no entiende a menos que le pasen casos o experiencias ovni o paranormales..... que al final son lo mismo... un ovni es un fenómeno paranormal en donde el objeto de atracción principal es un ovni.... lo demás tiene aspectos similares al resto de los fenómenos paranormales con procesos de contacto y acercamiento al testigo