jueves, abril 26, 2007

De la similitud de algunas experiencias chamánicas, místico-espirituales y paranormales-ovnilógicas

Estimados amigos:
aquí he escrito algo en relación a la similitud de algunas experiencias chamánicas, místico-espirituales y paranormales-ovnilógicas.
Ojalá sea de vuestro interés!
saludos
Michel

Ayer hablaba con un colega que es chamán o está relacionado con el chamanismo especialmente de méxico y por casualidad tratamos un tema que se relaciona con el encuentro con el "otro mundo" aún en vida por supuesto.

El me comentaba que si se sale de ciudad de méxico hacia las zonas rurales y aún más allá sería posible encontrar chamanes los cuales inician a algunas personas en el camino hacia un encuentro con el más allá. En esa etapa ellos proponen que no es necesario utilizar los hongos alucinógenos pero dado que muchos principiantes tienen problemas con aceptar ciertas realidades desconocidas y quizás reaccionar de un modo terrible y peligroso para sí mismos ante ciertas circunstancias era aconsejable la masticación de ciertos hongos alucinógenos que el mismo guía o chamán iría entregando mientras se camina por la selva o las rutas naturales que se usan para que los iniciados vayan descubriendo estos aspectos espirituales, especialmente en ayuno.

Me comentaba mi amigo que los primeros días de la ingesta del hongo el principiante descubriría ciertas deslocaciones espaciales de si mismo al observar su cuerpo así como supuestas emanaciones energéticas que procederían de las plantas que los rodean, sean arbustos o lo que sea que encuentren. Luego me comentaba que el asunto iba progresando hasta que en un momento comenzaban ciertos episodios de desdoblamiento en donde la persona comenzaría a enfrentar ciertos miedos por verse confrontado a si mismo y solo ante la naturaleza pero que el chamán ha predispuesto de esa manera de modo que el principiante descubra lo que es el miedo quizás como símbolo del acondicionamiento a todo lo que es social y muchas veces antinatural. Ante esa instancia el principiante se encontraría con una reacción personal de elegir "dejar de tener miedo" y pasar a la otra etapa a través de una acción completa de valentía y fé en que el miedo no existe y que no hay que pensar en ello.

Lo que me relata este colega desde la perspectiva de los chamanes es algo que yo lo puedo comparar a 2 instancias similares pero desde dos contextos distintos, uno religioso y otro ovnilógico. El primero se relaciona con "la noche de los espíritus" o quizás también "la tentación demoniaca de la noche oscura" (ver referencia 1)) que sería una suerte de oportunidad que daría DIOS a personas que están muy avanzadas en el camino espiritual y que necesitan purificarse aún más y que para ellos DIOS permitiría que estas personas tuvieran un encuentro con el diablo o ciertos diablos a los cuáles DIOS les permitiría mayores acercamientos e influencias sobre la persona de modo de tentarla y probarla y que en esa noche esta persona estaría casi sola o se sentiría quizás muy abandonada casi como si DIOS se hubiese olvidado de esta y la dejara a su propia suerte. Algunos estudiosos religiosos (ver referencia 3) al final del documento) proponen que DIOS lo hace porque EL concibe el uso del diablo como instrumento de santificación (ver referencia 2)) para esta persona que camina por senderos místicos más cercanos a DIOS.

Personalmente creo que hay un gran paralelismo entre estos episodios o tipos de experiencias y prácticas con lo que ocurre en los ejercicios de contactismo en la ovnilogía tradicional (quizás en parapsicología hayan ciertas analogías también) y la confrontación con el miedo que ocurre en las practicas chamánicas y circunstancias espirituales. Dentro del mundo de la ovnilogía chilena se estila comentar que no es tan simple para los investigadores o interesados en los OVNIs y la parapsicología llegar y lograr una experiencia de contacto cercano con los seres relacionados a la presencia de los OVNIs (o los seres detrás de los OVNIs) y/o con los mismos OVNIs en sí y/o con fenómenos que se relacionan con los OVNIs (por ejemplo la presencia de bolas luminosas móviles o que aparecen y desaparecen en un lugar sin dejar rastro). Por lo general se desarrolla todo un trabajo de preparación para el posible contacto que incluye ejercicios de meditación, análisis de los sueños en caso que reciban información onírica que pueda asociarse a la búsqueda de la futura experiencia de contacto, ejercicios de respiración para saber controlar el miedo y además una preparación psicológica correcta para entender cuál es el sentido que tiene para el interesado en ese tipo de experiencias y que esta oportunidad llegue a darse y qué espera este de una experiencia de este estilo o qué cree que debería pasar y porqué podría llegar a necesitarla. Dentro de estos ejercicios que en mi caso al menos duraron no menos de 3 meses y en compañía de otros compañeros recuerdo que lo más complejo era el control de las emociones en especial cuando se estaba sólo, en plena oscuridad y cuando el miedo comenzaba a manifestarse a uno mismo o emanaba como una reacción propia.

A uno se le comentaba que en el día de la experiencia uno subiría un lugar lejano a los sectores urbanos e incluso rurales de modo de estar seguro que se estaría en contacto con la naturaleza y que en caso que algún fenómeno inusual ocurriese pudiesemos tranquilamente descartar la presencia humana de otras personas en las cercanías. De hecho en nuestro caso se eligió un sector cordillerano empinado llamado “cerro el manzano” al interior del cajón del maipo en la medianía de chile y camino hacia Argentina. En ese lugar ya habían ido otros grupos esotéricos y contactistas de OVNIs para lograr tener sus experiencias grupales e incluso individuales y era conocido por ello como un lugar con alta probabilidad de éxito (ver referencias 4)). Además uno habría de ir de día para conocer el lugar (en nuestro caso conocido varias veces ya con antelación previamente a la experiencia) y descubrir allí aún de día y ya anocheciendo de que nadie venía caminando al lugar en que habríamos de desarrollar este tipo de ejercicios con lo que en parte tendríamos la tranquilidad de que no habría más presencia humana que nosotros, esto especialmente en la noche. En ese sentido también se comenta que “no hay que tenerle miedo a los muertos sino a los vivos”. Además nosotros elegíamos un lugar más empinado y que tenía ciertas quebradas y caídas profundas hacia cierto sector por lo que de noche sabíamos perfectamente que nadie debía correr pues sino era posible tropezar y tener un accidente quizás mortal y/o de paso lesionar y poner en peligro a los otros compañeros allí presentes. Como el ejercicio se desarrollaría de noche el peligro de accidente era muy alto. Además debido a la presencia de esas quebradas y caídas abruptas en algunos caso de al menos 100 metros en vertical, la única forma de llegar a la meseta era escalando y por ello descartábamos que una persona de noche pudiera subir a oscuras o incluso con sofisticados lentes para visión nocturna esas paredes verticales. Con ellos nos quedaba claro que si algo hubiese de aparecerse podía ser muy probablemente aquello que buscábamos conocer y contactar.

Una vez que anochece y el lugar casi a oscuras a no ser por la luz de las estrellas y más aún si es que la luna esté presente, un “guía” habría de ubicar a cada uno de los participantes en un lugar distinto alejado a unos 30 o 40 metros como máximo entre cada participante y la posición de esa persona colocada allí debía ser mirando hacia afuera y no hacia el sector en donde habrían de ubicarse los otros participantes. Por ello en caso de escuchar ruidos detrás nuestro sólo deberían corresponder al guía pero a nadie más porque la instrucción era que todos debían permanecer en el lugar por al menos 10 minutos hasta el que mismo guía que te dejó en el lugar venga después nuevamente a buscarte. Sino, la orden era esperar a la persona en completo silencio y sin gritar ni nada aún si es que llegase a aparecer algo o alguien inesperado. Se suponía que todos los participantes habrían de prometer mantener silencio y no moverse del lugar y no correr para no perjudicar a los demás ni para generar miedo ni pánico ni la sensación de que ese alguien que se acerca es un ser extraño cuando en realidad es un participantes que anda con miedo y camina a ciegas de manera irresponsable. Antes de que toda esa experiencia se llevase a cabo nos prometíamos que ibamos a respetar el acuerdo con el guía en cuanto a que en el momento que este habría de ubicarnos a cada uno en las posiciones que este eligiese, nadie habría de contravenirlo. Todo esto teoricamente no es problema a menos que sucedan cosas extrañas como lo que nos ocurrió a dos de nosotros en donde se nos apareció una luz brillante con forma de bola justamente en un lugar al cuál el guía le indicó a una participante que debía ir. El guía nunca percibió ni supo de la presencia de esta luz que en ese espacio oscuro era muy brillante, nítida, suficientemente grande y notoria por más que su aparición haya durado casi un segundo lo que en ese momento era suficiente para entender que allí había algo desconocido. Quizás hasta la fecha nuestro guía crea aún que nuestra narración era una broma.

Pues bien, una vez que todos los participantes han sido ubicados en los lugares que el guía estima conveniente, comienzan los 10 minutos (o lo que sea de una soledad en donde uno está en un lugar oscuro sin poder ver quizás más allá de un metro y quizás ni las manos se ven a no ser por una leve silueta (no había ni luna esa noche sino solo las estrellas). Quizás lo que sí se podía distinguir eran las estrellas del cielo, lo único que emitía luz. En esos momentos lo que parece más extraño es que a algunos de nosotros nos invadió un poco el miedo y no niego que en mi caso le recé hasta a la Vírgen cosa que no hacía casi nunca, especialmente luego de ver esa luz que se nos había aparecido previo a tomar nuestras posiciones y de hecho pensaba en la suerte que podía estar corriendo mi amiga y de paso recordaba un sueño extraño que había tenido con ella y en ese momento creí recordar el sueño y entender el significado supuestamente simbólico pero a la postre concreto, el cuál era que ella y yo ibamos a ser los últimos en ser ubicados en la posición por el guía (eramos quizás 5 a 7 personas y no era algo tan probable que ella fuera la sexta persona y yo la séptima) y algo también en cuanto a la experiencia de la luz. Esa es una sola muestra de la importancia de una recordación sana (no fanática) de los sueños así como una interpretación tranquila de estas, todo previo a la experiencia de contacto en la salida a los interiores de la cordillera chilena.

Aunque esa experiencia fue una primera etapa de confrontación con los propios miedos, no es una experiencia completa sino solo un inicio porque la experiencia final se da (y en esto pido que porfavor no corran el riesgo de hacerlo) cuando uno mismo como investigador decide sin previo aviso, sin planificación alguna y de manera instantánea que es el momento de ir a algún lado desconocido de la cordillera, sólo y sin previo aviso a nadie del lugar a ubicarnos, y permanecer allí sólo, sea o no sea que algo o alguien desconocido llegase a presentarse.

Esta es una de las razones por las cuáles creo que si alguien me preguntara cuáles son las condiciones o capacidades con las que debe contar una persona que se quiera meter a investigar el fenómeno OVNI y los seres detrás del fenómeno así como sus manifestaciones y todo lo paranormal involucrado, entonces luego de bastante tiempo de experiencia yo diría que es necesario “un examen médico de las condiciones fisiológicas del corazón y del sistema cardíaco (presión sanguínea, etc etc). Aquí nadie quiere generar miedo pero lamentablemente en la investigaciones de este tipo de fenómenos ocurre que de pronto nos encontramos con la presencia de seres o fenómenos y en las circunstancias menos esperadas y en los momentos menos pensados y esperados. Es como que la famosa ley de Murphy “cuando algo puede fallar, fallará en el momento menos pensado y de la manera menos esperada”. En esos momento uno no solo se enfrenta con una inteligencia desconocida al frente de uno sino que además con el propio miedo que emergue de uno mismo en el sentido de que perceptivamente le está corroborando de que aquello que tiene al frente es efectivamente real y más aún, que no sabe cómo reaccionar ante la presencia de esta entidad. Allí comienza quizás un proceso muy similar al que viven los principiantes de ritos chamánicos en las etapas del control del miedo así como en las experiencias místicas tales como la “noche oscura”.

De paso creo que es bueno proponer que la gente tenga en consideración la siguiente posibilidad: cuando a una persona interesada o conocedora de la existencia de los OVNI o lo paranormal, se le presente de improviso un ser desconocido o un fenómeno u objeto inusual y cuando el testigo reaccione quizás con algo de miedo y una taquicardia natural, es posible que para evitar cualquier daño al sistema cardíaco y/o alguna crisis o trauma progresivo, estas entidades quizás cuenten con la posibilidad de adormecer al testigo a voluntad o quizás exista un mecanismo en el mismo testigo (y de paso en varios seres humanos) que le permita desconectarse de la realidad y entrar en un sueño profundo. Quizás esta es la causa por la cual muchas personas sienten que alguna vez vivieron alguna experiencia paranormal o algo inusual en este sentido pero que no lo puedan recordar correctamente. En algunas casos de hecho se conoce de grupos de personas que incluso recuerdan la presencia de un OVNI pero no recuerdan cómo prosigió el resto de la experiencia ni cómo terminó e incluso descubren que falta un lapso de tiempo (los famosos missing time) pero de alguna manera no le dan mayor importancia o no quieren recordar mayormente lo sucedido y siguen como si todo estuviese normal.

Ojalá que con todo esto que he comentado algunos tomen consciencia de que el tema OVNI, y lo paranormal (inluyendo los fenómenos y experiencias místicos-religiosas) no son bromas y merecen un estudio respetuoso y serio más aún cuando estamos hablando de personas que han sido víctimas o testigos y que este tipo de experiencias pueden llegar a marcar profundamente a estas especialmente a nivel psicológico a veces llegando incluso a desarrollarse algún tipo de stress posttraumático. Y lo más importante es entender que el estudio de este tipo de fenómenos, experiencias y realidades merece un respeto mayor también a nivel personal para quien investiga sea creyente o escéptico porque en este tipo de experiencias efectivamente existen peligros así como oportunidades de descubrir cosas muy importantes, especialmente otras realidades que siempre han estado allí y que probablemente seguirán estando allí y que sabremos de su constante repetición cada vez que escuchemos un nuevo caso de este tipo de experiencias y que además nos indique elementos claros en cuanto a que se relaciona con una experiencia paranormal real.

De paso no olvidemos que ete tipo de situaciones pueden ser tanto benignas como no benignas, agradables como no agradables.

Muchas gracias por leer este artículo.
Les deseo todo lo mejor en el camino hacia DIOS dentro del mundo que EL ha creado, tanto físico así como de distintos seres vivos e inteligentes.

Saludos
Michel

Referencias
1)
http://www.fortea.us/spanish/teologicos/latentacion.htm

2)
http://www.fortea.ws/sermones/demonio/sermonesdemoniacos.html 12- Conferencia titulada.
El demonio como instrumentum sanctificationis. (34 min)

3)
http://www.sermonario.com/

4)
http://www.escalando.cl/manzano.jpg
http://gallery.photo.net/photo/3358506-md.jpg
http://www.escalando.cl/manzano1.htm
http://static.flickr.com/34/114007046_9c2b481a88_m.jpg
http://www.scielo.cl/fbpe/img/chungara/v37n1/img04-01.jpg
http://www.scielo.cl/fbpe/img/chungara/v36sespect2/img30-01.jpg
http://www.escalando.cl/cajon.htm
http://revistaurbanismo.uchile.cl/AlasbimnImages/ru14-pavez-fig013.jpg
http://www2.ing.puc.cl/~cseebach/mountain/libre/torrecillas.html
Publicar un comentario