miércoles, febrero 18, 2009

Un comentario sobre algunas críticas escépticas

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Estimados lectores:

de pronto uno lee en algunos sitios escépticos ciertos artículos en donde las críticas pueden ser genéricas sin mencionar a nadie en especial o quizás indirectamente indicando a cierto grupo de personas y cuya identificación corre por parte del lector pero no es fácil tarea.
Eso sí de pronto uno interpreta que la crítica se hace en primera instancia a ciertos grupos de creyentes que hacen proselitismo o propaganda inadecuada sobre posturas extremas o ideologías demasiado drásticas en relación a ciertos temas. Debemos recordar eso si que en lo posible sería ideal mencionar desde el principio a quiénes va dirigido el artículo o en relación a qué objetos o sujetos está referenciado el artículo.

Ciertas críticas parecieran que se extendieran incluso a nosotros los investigadores más que a los "fanáticos" o a ciertos "entusiastas del fenómeno". De todas maneras uno siempre trata al menos de ver si es que no seremos nosotros los aludidos (para ver si es que nos calza el "sayo") y cuando uno lee eso y no sabe a quién está dirigido, al menos en mi caso suelo pedir más detalles de la crítica para poder comprender el grupo aludido.

Eso sí quiero comentar que de pronto se encuentran varias cosas que son comunes en las críticas escépticas como por ejemplo indicar que muchos de los propagandistas del tema OVNI (y de paso a veces lo paranormal) presentan una gran ignorancia sobre temas que podrían resolver o responder los casos que defienden, o que muestran cierto dogmatismo en relación a ciertas ideas, o que presentan cierta credulidad poco afortunada y por lo general se escucha que muchos de los criticados son o se comportan de manera irracional.
Pues bien, al leer ese tipo de artículos me sorprendo porque siendo que está orientada a personas defensoras de casos OVNI o paranormales, la misma estructura o dinámica la encuentro en grupos escépticos. Digo esto porque dentro del grupo de escépticos y pseudo-escépticos existen varios personajes que desarrollan exactamente estos mismos procesos intelectuales criticados. En este sentido creo que conviene comentarle a ciertos grupos de escépticos que del mismo modo que se critica a gente crédula, no estaría mal a veces mirarse al espejo para ver lo que pasa en casa. Digo todo esto con la mejor de las intenciones.

Como bien algunos escépticos ya sabrán, esto último ha sido por lo general mi tónica en cuanto a crítica para advertir sobre la actividad de personajes extremistas y totalitaristas en sectores crédulos (creyentes) así como en los sectores escépticos y lo digo no para menospreciarlos. Anteriormente ya he comentado que me he topado con varios auto-denominados escépticos que en la medida que uno conversa con ellos descubro que en realidad no están interesados en descubrir nada y sólo les interesa criticar y la palabra diálogo es para ellos un desperdicio de tiempo. Yo al menos intento seguir las conversaciones cuando tiene sentido pero entre ofensa, ridiculización gratuita y críticas no constructivas que me llegan de algunos de esos "escépticos" descubro justamente que desconocen (ignoran) gran parte de lo que critican y peor aún, ignoran aquello que proponen como alternativa y caballo de troya (el método científico), y que si se hace un análisis del discurso de ellos uno se encontrará perfectamente con los mismos dogmatismos que critican (pero con sabor distinto, por ejemplo de frutilla en vez de mango pero frutas al fin) y que demuestran tanta irracionalidad como la que acusan a los demás.

Ahora bien, no se qué concepto de racionalidad e irracionalidad tendrá cada uno de nosotros y este punto no es menos importante, pero así como se comportan varios escépticos ultimamente no estarían lejos de emular los modos de actuar de grupos nefastos como los hubo en el pasado y que fueron lacras y peligros para nuestra humanidad, como lo fueron los nazis. Se que la cita y comparación con los nazis duele y que por lo general no es bienvenida por varias razones que entiendo, pero creo que tecnicamente es correcto citarla porque es eso mismo lo que pretenden (aunque con un color distinto pero el mismo fín) algunos de ellos.

Así que un poco de autocrítica no está demás y por ello mismo sería muy interesante poder encontrar links en internet donde uno pueda descubrir críticas o autocríticas que los escépticos se hacen entre ellos porque me imagino que no serán tan ciegos para creer que todos ellos están siguiendo los mismos pasos o tienen los mismos fines y creencias, o me equivoco? Hace muy poco un colega escéptico me indicó la existencia de al menos un sitio en argentina.

Del mismo modo nunca está demás recordar que así como propongo diferenciar entre verdaderos escépticos (de calidad) de los que aparentan serlo pero que poco y nada practican en cuanto a "escepticismo" por mucho que repitan esa palabra, también lo hago dentro de los grupos de creyentes. Creo que es muy importante no tener un doble estandar en este sentido.

Una cosa es criticar a un grupo de personas que está aprovechándose claramente de ciertos temas y otra muy distinta es criticar a investigadores del fenómeno que con toda seriedad y profesionalismo tratan de hacer luz en relación a fenomenologías desconocidas.

Aunque no es usual encontrar críticas directas con nombre y apellido a menos que se trate de ciertos personajes que son y serán blanco de críticas por cosas bien entendibles y que en parte requiere que se aclaren ciertas dudas, en otras ocasiones algunos personajes son más directos y no solo nos critican por investigar y hablar del tema OVNI como si ellos esperasen que nosotros en algún momento indicásemos que son solo ideas o esperanzas cuando en realidad hablamos de casos y fenómenos concretos, sino que también nos critican por mencionar relatos de gente que dice haber tenido experiencias de ese estilo, o nos critican porque creemos que ese fenómeno es posible que sea cierto o de frentón algunos incluso decimos que existe, o se nos critican porque tratamos de pensar y asimilar la significancia del hecho de que estos fenómenos e inteligencias desconocidas existan. En estos casos creemos entonces que en realidad estamos siendo criticados por personas a los que no les interesa la verdad ni menos investigar por si mismos estos asuntos sino solo criticar. Esta última actitud es nociva para nuestra sociedad, cuasi lacra.

saludos y que estén muy bien

Atte.
Michel
esiomajb@gmail.com
Edición: 190209
Reedición:

Fín del artículo!
Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog)
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Comentario a Keith: cambios de paradigmas en la educación básica

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Estimados lectores:

en http://ahuramazdah.blogspot.com/2008/04/por-qu-es-importante-divulgar-el.html encontré un muy buen artículo que comparto en buena parte porque creo que efectivamente eso también es cierto en Chile aunque cada caso tiene sus pros y contras y por ello no son tan facilmente comparables pero como ex alumno de un colegio en chile así también por los comentarios de varias otras personas que estuvieron en el colegio durante mi época (osea, me refiero al sistema de hace unas 2 décadas atrás que al parecer cambio en parte hace 1 década, puedo sentime identificado con lo que comenta Keith.
Abajo mi respuesta.
saludos
Michel

Querido Keith:

En relación a lo que indicas en http://ahuramazdah.blogspot.com/2008/04/por-qu-es-importante-divulgar-el.html
estoy casi completamente de acuerdo y te entiendo perfectamente solo que no entiendo qué tiene que ver el escepticismo en esto?

Yo soy escéptico en algunas cosas y en otras no pero creo desarrollar un sano escepticismo básico y necesario pero no lo llevo a los extremos como algunos que creen que eso si es necesario y lo respeto pero no lo comparto.

No se cuál será la realidad de la educación en méxico pero en chile lo que conocí y conozco en parte actualemente no dista mucho de lo que mencionas. Por lo general en nuestros países se usan métodos de ensenanza que provienen de europa o eeuu porque como bien sabrás la historia de nuestros países al haber sido colonias de países europeos indica que por siglos se han formado generación de ciudadanos que valoran más (o a los que desde sus infancias se les ha inculcado a apreciar más) todo aquello que proviene de afuera, lo que tiene sus pros y sus contras como en todo orden de cosas.

Yo tampoco tuve una infancia muy agradable en el colegio por varios motivos, especialmente porque cuando uno no tiene la misma madurez intelectual que el resto de los companeros se pueden llegar a generar estigmatizaciones por parte de tus colegas así como de los colegas de otros cursos y peor aún, por parte de los mismos profesores que te catalogan de manera desafortunada.

Yo soy partidario de que los ninos aprendan jugando, pero no de imponerles normas y modos y conocimientos que no necesariamente se aprenden sólo en base a la memorización y que justamente puede llegar a generar aversión a ciertas materias así como miedos que pueden durar gran parte de la vida de ellos cuando sean adultos. Así que en ese sentido estoy muy de acuerdo con tu crítica.

Ahora bien, no conozco la realidad de aquellos que están día a día trabajando en los colegios ni las limitaciones y condicionamientos así como obligaciones a los que se ven afectos, así que hablo en teoría y nos los critico.

Creo que además hay que mencionar que al menos en chile, la labor del profesor sea en la educación básica o en la educación media (después de la cual terminan la colegiatura y pasan al mundo de las universidades e institutos profesionales) es al parecer y a grandes rasgos muy mal valorada y poco entendida, y por ello mismo remunerada de manera insuficiente.

Lo que se genera así son situaciones en las cuales pocos profesores tienen a su cargo a más alumnos de los que realmente pueden absorver con las desafortunadas consecuencias que ello significa.

Si a eso sumamos que los chicos al llegar a casa no siempre encuentran a los padres de familia quienes aún no llegarán hasta más tarde porque se encuentran trabajando, y además de la pésima calidad educativa e intelectual que se presenta en TV, no se puede esperar que estos menores puedan desarrollar bien sus capacidades y menos aún si los estímulos son inadecuados.

Ahora bien, debo también comentarte que no estoy de acuerdo con tu crítica a aquello de los mitos y leyendas y lo digo en parte porque desconozco las de méxico y apenas logro captar bien una vientena de los centenares que hay en chile, pero además porque creo que lo que tú llamas "chupacabras" es un fenómeno en parte similar pero en parte distinto a lo que ocurre en méxico a diferencia de chile. En este sentido debo comentarte que yo personalmente estuve investigando casos de supuestos chupacabras justamente cuando comenzó la parafernalia en chile en relación a este tema, y te puedo indicar que al menos los primeros casos son muy interesantes no tanto porque efectivamente ocurrieron sucesos demasiado extranos y afectando a gran número de animales por al menos un mes de una manera que nunca se había dado en chile, y en dos lugares especiales, sino que también porque al parecer si fue efectivo que efectivos militares tuvieron que desplazarse a esos lugares para cazar o para matar "algo" que representaba un gran peligro y por el cual hubo todo un problema periodístico que no fue casual sino casual, pues se descubrió que los primeros casos tenían un fundamento basado en hechos reales con testigos genuinos.

Ahora bien, qué era lo que se intentó "cazar" con nuevas y modernas armas (incluso para atacar de noche) que fueron introducidas en chile y entregadas a comandos que nunca en su vida habrían usado al parecer semejante arsenal? Es probable que se tratase en el mejor de los casos de "animales de prueba" soltados por "alguien" en chile y el que se escapó y genero muchas muertes de animales. Así que esos casos chupacabras (con lo cual no me refiero a todos los casos de supuesto chupacabra) si tiene sentido mencionarlos pues fueron investigados de manera profunda porque había una realidad se presentó por un lapso de al menos una o dos semanas, y que no pudieron evitar que la gente de esos lugares afectados hablara al respecto y menos impedir que la prensa se hiciera eco de lo que allí acontecía y menos aún algunos militares quisieron desmitificar esos hechos pues algo real había detrás de todo ello.

Si eso te parece irracional, lo lamento, pero no lo comparto. Creo que es bueno que acotes tus críticas a los grupos específicos a los que te refieras, con nombre y apellido. Así evitamos tener que andar respondiendo. Por ello si aún te preguntas "¿Por qué la gente cree en estas cosas?" es porque en uno que otro caso hay hechos que presentan una realidad en relación a la existencia de algo que se menciona o se nombra o se clasifica como "chupacabras" o "chotacabras" o como se le llame según cada país. Te recuerdo que en la argentina los colegas han informado sobre la existencia de un amplio número de casos de mutilaciones de animales que se dan en varios lados de ese vasto país y en circunstancias no menos interesantes. Por ello entiendo tu crítica para los casos de tu país pero porfavor no extrapoles tus críticas al resto de los países en donde cada uno de nosotros puede comentarte cosas que creo que ni te convendría conocer porque indican la necesidad de estar atentos a esos hechos.

Ahora bien, si ese tipo de creencias (según tú "irracionales") puedan representar un obstáculo para una verdadera formación científica y tecnológica de los mexicanos, lo lamento. Creo que no está demás mencionarte que el uso de la palabra "científica" es por lo demás desafortunada y lejana a la realidad. "Científica" no implica necesariamente alguna cosa relacionada al "método científico". Además en el mundo no solo se necesitan investigadores que usen el método científico, sino que se necesitan personas que tengan interés por conocer la belleza de la creación de DIOS a través de los variados métodos que existen y que en cada caso permiten descubrir ciertas cosas y otras no, o permiten informarse sobre ciertos aspectos pero no bien sobre otros.

Así que porfavor no hagas proselitismo del método científico porque me queda claro que inconscientemente pretendes o quieres que en tu país se hagan las cosas a tu gusto, es decir, que no existan los mitos ni las leyendas, y que todo fluya por el camino de lo tecnológico y del método científico. Pues bien, viva la vida y la diversidad. Bienvenida la libre elección y que cada uno descubra la vida como quiera.

No podemos restringir al ser humano a nuestras expectativas. Eso sería una especie de totalitarismo, justamente aquello que por otro lado pretendes impedir o evitar. Cada ser es libre de hacer lo que quiera y no son máquinas ni objetos intelectuales que deben obrar como a una minoría le gustaría.

Eso no implica que en los colegios no se puedan fomentar de manera sana varias disciplinas del conocimiento incluyendo la del método científico pero no excluyendo a las demás. Acaso te imaginas un mundo sin misterios, sin literatura, sin arte, sin imaginación, sin sorpresas, sin una genuina espiritualidad, etc etc? Porfavor... fíjate bien qué grupos totalitaristas del pasado, que fueron una lacra para la humanidad, pensaban cosas similares a las tuyas?

Creeme que yo hace una o dos décadas atrás también pensaba que en chile había que generar mayor interés por las ingenierías y ciencias de ese estilo. En realidad era solo mi mundo. Me imagino que más de un artista o incluso un filósofo también habría querido imponer (si hubiese podido por ejemplo a través de un cargo político) mayor interés en los colegios (lo que se traduce en planes educacionales) por el arte o la filosofía. Pero eso es solo un deseo personal.

Creeme que aquí en europa el mayor desarrollo tecnológico no implica que la gente sea más feliz, sino quizás todo lo contrario pues en cada sistema existen libertades y restricciones y como en todo orden de cosas, varios europeos se ven atrapados en su propia trampa. Justamente quizás ellos están avidos de poder salir de ese círculo vicioso y poder por ejemplo conocer otras realidades, sea a través de mitos y leyendes o lo que sea, que les permitan descubrir el sentido de la vida que personalemente me parece que no encuentran en estas sociedades tecnologizadas.

Cuando se llega a esos extremos, por ejemplo mucha tecnología o por otro lado mucho arte y sin términos medios o equilibrados, se pierde esa armonía necesaria que es fundamental para el bueno desarrollo de la psique y alma humana.

Por ello miro con cierto escepticismo algunas de tus proposiciones, pero las respeto y las tomo en consideración tratando de ver qué puedo rescatar de ellas.

Saludos y que estés muy bien.
Atte.
Michel
esiomajb@gmail.com
Edición: 190209
Reedición:

Fín del artículo!
Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog)
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martes, febrero 17, 2009

Sobre las experiencias que hemos tenido en el tema paranormal y OVNI

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Estimados lectores:

Por lo general uno recibe consultas sobre el tema paranormal y OVNI (entre varios otros, incluyendo lo de las sectas, capacidades especiales de algunas personas, etc etc) y a uno le toca preguntar con mucho interés cuáles son las experiencias de los demás pues así uno va conociendo lo que otros pudieron llegar a vivir y saber como apoyarlos de mejor manera. Junto a colegas de mucha confianza mía, especialmente aquellos que según sea el caso puedan aportar también sus conocimientos o consejos o ideas para apoyar a alguien sin que ellos sepan necesariamente el nombre del consultante pues la consulta es privada y sujeta estrictamente al anonimato), tratamos de dar cuando es posible la mejor de las informaciones que tenemos a mano y que se vinculen a casos parecidos o incluso al caso mismo cuando se da la instancia. Pero no siempre tenemos respuestas y por ello es que obviamente dejamos claro desde un principio de que solo ayudamos pero no resolvemos nada necesariamente aunque al menos escuchamos los relatos o las cartas o los chats o las conversaciones directas con los testigos desarrollando esto con el mayor respeto, interés y silencio y agradeciendo la oportunidad de que los consultantes compartan sus vivencias.

Pero por otra parte así como en cada conversación con las personas que nos consultan solicitamos por lo general mayor información sobe sus casos cuando lo encontramos necesario, ocurre lo inverso que es que existen personas que necesitan saber cuáles han sido nuestras experiencias y me parece correcto y justo que se hagan estas consultas ya que la idea es que aprendamos entre todos. Lamentablemente uno no puede llegar y hacer públicos los detalles de algunas experiencias no solo porque en ellas hay aspectos difíciles de explicar por la anómala coherencia-congruencia-continuidad que caractarerizan este tipo de episodios, y peor aún cuando no los recordamos completamente en todos los detalles o que con el tiempo advertimos que en el momento de los hechos no le dimos mayor importancia a algunos aspectos que quizás con el tiempocobran mayor importancia. Pero esos son los gajes de esta profesión, o vocación, o ciencia o hobby o pasión o estudio o como quieran llamarlo, que algunos definimos como parapsicología dentro de la cual yo al menos ubico a la ovnilogía como un área que pertenece al estudio de los fenómenos paranormales y no como una ciencia distinta e independiente por razones que ya he explicado en esta blog en anteriores publicaciones.

Por ello mismo, es que he decidido al menos asumir mi parte y compromiso con los lectores interesados y contar de manera más ordenada y agrupada algunas de mis experiencias, aunque omito los detalles también porque siempre existen “los graciosos” que hacen mal uso de esta información y luego se hacen pasar por personas que han tenido estas mismas experiencias o algo modificadas y uno no sabe si están diciendo la verdad aunque le parece que el caso le es familiar. También lo hago para no generar expectativas en algunas personas que están ávidas de poder tener esas experiencias y poder superar las nuestras o al menos llegar a tener una de esas experiencias. Mi advertencia hacia ellos es que este tipo de experiencias no se pueden llegar e inducir de manera voluntaria y prevengo de manera inmediata a aquellos que deseosos de tener estas experiencias se atreven a correr riesgos visitando personas que dicen poder generar esas instancias inusuales o influenciar su manifestaciones ya que no sería novedad alguna que en caso de que efectivamente logren ver algo realmente paranormal, resulte en episodios ingratos o que sean el comienzo de experiencias peligrosas y que puedan llevar al interesado a exponer incluso su vida. Por ello mi consejo en cuanto a investigar pero no a arriesgar la vida innecesariamente.

Vale la pena comentar que muchas de estas experiencias pueden ocurrir incluso sin que uno lo presione, simplemente estando interesado y presto para visitar personas que dicen haber vivido o estar viviendo experiencias de esta naturaleza o visitando lugares en los que se está seguro que no hay mentira directa y evidente en las declaraciones de testigos que indican haber visto fenómenos inusuales en ciertos lugares y bajo condiciones específicas.

Antes de comentar mis experiencias quisiera también mencionar mi perspectiva respecto a las experiencias de otras personas.

Yo soy muy respetuoso en este sentido porque solo puedo verificar mi experiencia (o los sucesos inusuales vividos junto a otras personas) y no puedo poner en duda las vivencias de otros supuestos testigos. No me corresponde y no soy nadie para poner en duda a los demás pero como investigador si tengo el interés y la obligación de verificar si algunos casos corresponden a la verdad, a una semi-verdad o son simples fraudes, especialmente cuando son casos públicos que generar interés progresivo de varias personas desconocedoras de estos fenómenos y por ello facilmente impresionables y por ello engañables.

Obviamente existen algunos personajes que usan el tema para otros fines y lo llevan a situaciones que generan desgracias para los demás, pero de ese grupo podríamos hablar más adelante a algunos les interesa aunque en publicaciones anteriores hemos expuesto casos y aspectos relacionados a esa casuística pero no es necesario ahora pero solo lo menciono porque en estos temas hay que ser cuidadoso.

Yo también soy muy respetuoso de las creencias de los demás y para mí es todo un misterio del porqué algunos creen de una manera y otros de otra, pero aún así, cada uno tiene que responder por si mismo.

Respecto a mis experiencias, ya las he comentado algunas de manera directa y otras indirectamente, en mi blog. Así lo seguiré haciendo por razones ya citadas aquí. Entre ellas está también mi cuidado en cuanto a evitar que ciertos profesionales de la salud mental que llevan sus ideologías indiscriminadamente a ciertos extremos comportándose de manera patológica y desafortunada, hagan uso de ella para meter a todos los testigos de este tipo de experiencias dentro de un saco de enfermos mentales que deben ser estigmatizados, luego obligados o presionados a aceptar su condición inusual casi como un trastorno y de paso convercerlos de que necesitan terapia y tratamiento psiquiátrico y farmacológico en algunos casos, perdiendo con ello gran parte del derecho humano a la libre expresión, libre creencia, libre albedrío (en el buen sentido de la palabra y por ello no confundir con libertinaje), libre comportamiento y libre investigación.

Siguiendo un análisis similar al anterior es necesario comentar que la falta de descripción pública de algunos detalles de estas experiencias también se debe en otros casos al hecho de que así como existen profesionales de la salud mental que son inescrupulosos y fanáticos a la hora de “clasificar como enfermos o trastornados a los testigos”, también existen escépticos o pseudo-escépticos incluso cientificistas que usan cierta información de lo paranormal como “objeto de crítica” para sostener su propaganda a algunas de sus tantas ideologías extremistas y totalitaristas que a través de un falso discurso pseudo-intelectual persigue que solo se acepte como verdad aquello que se pueda verificar con el método científico estricto, y de ese modo pretenden generar clases intelectuales de mayor rango que otras y por ello instalar racismos ideológicos que ya han traído nefastas consecuencias a la humanidad.

Volviendo a la descripción de mis experiencias indico por ello nuevamente que las resumo aún sin dar detalles específicos, y entre varias razones creo que la más importante es que estas tampoco van a servir de mucho a los interesados que solo quieran llegar a vivir esas experiencias a través de su propio esfuerzo. Yo logré mis experiencias trabajando de la manera menos “contaminada posible”, esto es, no dejandome influenciar por expectativas que la gente interesada generalmente se hace cada vez que se informa a través de la prensa o TV o de personas en relación a estas fenomenologías. Yo quize vivir mis propias experiencias sin condicionamiento ni apuro alguno, y sabía que era posible que no tuviera “suerte” aunque con el tiempo debo decir que en este sentido he tenido que cambiar la palabra “suerte” a “suerte de no haber salido mal de esas experiencias” porque a diferencia de lo que muchos idealmente creen, muchas de estas experiencias no tienen necesariamente que ser benignas. Decir esto es algo muy complicado porque la gente no quiere creer ni aceptar que es posible que hayan seres que no tengan buenas intenciones, por todas las implicaciones y significaciones que esto genera.

Aunque en un principio hace casi 12 años atrás comentase algunas de mis vivencias paranormales y ovnis a ciertas personas de confianza, con el tiempo he tratado y definitivamente he llegado a decidir incluso de no mencionarlas para no condicionar la idea que aquellos que no han tenido experiencias se puedan hacer en cuanto a expectativas inconscientes del modo como estos seres, fenómenos u objetos desconocidos son en caso que se los topen, aunque incluso eso es algo que no se puede llegar a asegurar porque la misma oportunidad de un contacto es un misterio, pero también hay grandes peligros en los intentos de contacto forzados en donde llega a aparecerse cualquier “criatura” que al final genera experiencias muy peligrosas y desagradables que incluso pueden llegar a generar traumas profundos y a largo plazo según sea el caso. Por ello este asunto no es un juego sino que hay que tomárselo con mucho respeto y cuidado e informarse bien antes de invlucrarse en actividades que persiguen generar instancias de encuentro con este tipo de inteligencias.
En este sentido puedo decir que por mucho que algunos profesionales de la salud mental no lo crean, si existen estos seres desconocidos y todo lo anómalo que los acompaña, y algunas personas efectivamente se trastornan no porque estén enfermos o por padecer de alguna malformación o desregulación sino por los efectos mismos que producen algunas experiencias paranormales intensas en la psique de las personas. En algunos casos algunos testigos han tenido o querido re-considerar sus creencias espirituales e incluso generales, tanto teológicas-espirituales, cosmológicas, cosmogónicas y religiosas y otras ideológicas, producto de la necesidad de darle sentido a la significación misma del hecho inusual vivido. Dada la reticencia de algunos profesionales de la salud mental a considerar la posible verdad de esas realidades mencionadas así como la actitud de la sociedad de reirse de estos temas o incluso poder llegar a estigmatizar a algunos testigos, muchos de los afectados desarrollan una doble vida en el sentido de que por un lado se comportan como normales ciudadanos pero por otro lado desarrollan actividades de investigación silenciosa y de bajo perfil en relación a estas fenomenologías, justamente por tratar de explicarse qué fue lo que les ocurrió en aquel episodio inusual así como el porqué les ocurrió y que creen ellos que se espera que ellos asimilen de esas experiencias.

Por otro lado algunos testigos lamentablemente se ven sobrepasados con la intensidad de las emociones que estas experiencias generan, y junto con un desbalance en sus interacciones con la sociedad pueden llegar a colapsar cayendo en crisis, las que no hay que confundir con crisis a la manera de lo que les ocurre a personas con trastornos psicosomáticos genuinos sino crisis en el sentido de períodos de mayor sensibilidad y complicación emocional e intelectual a la hora de poder asimilar las experiencias.

Por ello es que debo advertir a los interesados en estos temas que se meten solo por curiosidad, a que mediten profundamente antes de entrar en el área de lo paranormal porque una vez dentro a veces es complicadísimo salir puesto que a veces se suceden experiencias consecutivas y el testigo tiene poco tiempo para reaccionar como corresponde y de pronto se puede ver envuelto en un estado poco afortunado y lleno de confusión y muy probablemente sin la ayuda profesional de estudiosos serios de lo paranormal. Si a esto se suma el hecho de que muchos parapsicólogos no podemos haber vivido la gran variedad de experiencias inusuales que existen, ni en intensidad, cercanía, frecuencia, repetividad e interactividad que diferencian cada caso de otro, es probable que el antiguo curioso interesado en lo paranormal se vea en un momento dado en la posición de una “víctima” u “objeto de estudio” de algunas entidades inteligentes desconocidas pero relacionadas a experiencias paranormales. Con ello cambia de posición el objeto de estudio, pues uno pasa de sujeto interesado en un objeto de estudio a ser el objeto de estudio de “otros”.

Por ello mismo es que recomiendo que los interesados se hagan una autocrítica seria y sana antes de meterse a estos temas, en el sentido de preguntarse si es tan necesario en sus vidas tener que vivir este tipo de experiencias! Yo conozco personas que al parecer no han vivido nunca (o al menos nunca han recordado) alguna experiencia paranormal y que son sumamente felices y que han podido descubrir respuestas a las preguntas fundamentales y trascendentales de la vida.

En este sentido quizás valga la pena mencionar brevemente mi postura espiritual: yo se que DIOS existe, y que EL ha creado todo, dentro de cuya creación estamos nosotros los seres humanos así como otros seres que al igual que cualquier ser pensante en el universo, busca quizás responderse las mismas preguntas que nosotros nos planteamos en la vida. Si algunos de ellos están más cerca que nosotros de esa respuesta, pues que alegría por ellos y les doy mis más sinceras felicitaciones todos aquellos seres que se han esforzado por poder responderse el sentido de la vida y en especial la escencia de la vida que a mi entender nace desde DIOS, por EL y hacia EL y no al revés pero cada uno es libre de responderse estas preguntas o incluso es libre siquiera de valorar si le interesa plantearse este tipo de inquietudes. Lo que no tiene mucho sentido es suponer y esperar que estos seres desconocidos que hayan podido responderse estas cosas trascendentales de la vida, cosas por lo general espirituales en su inmensa mayoría, sean los que hagan todo el trabajo de resolver estas cuestiones fundamentales por nosotros, como si acaso no existiera en nosotros esa misma misión, invitación, posibilidad y misterio. No podemos esperar a que otros hagan el trabajo por nosotros, osea, no podemos delegar a otros el trabajo o la responsabilidad de respondernos ese tipo de preguntas trascendentales. Eso no solo es algo que nos corresponde a cada uno como derecho personal y en parte el motivo mismo de estar viviendo, sino que es un asunto que debemos orientar pidiendo ayuda a AQUEL que nos creó y que del mismo modo generó en nosotros la necesidad de preguntarnos quiénes somos y porqué estamos aquí vivos. Solo DIOS, el creador de todo así como de nosotros, nos puede dar esa respuesta.

Además debo decir, y es necesario hacerlo, de que yo soy cristiano, es decir, si creo en Jesús el Cristo (Emmanuel o Jesucristo (el nazareno) y el Mesías que muchos esperamos) y se que El existe y que es justamente “la verdad, el camino y la vida” y es el hijo predilecto de DIOS quien estaba antes de nosotros y antes de la creación del universo como creemos que es correcto interpretar de las traducciones que nos ofrece el evangelio.

En este sentido es que debo comentar que yo personalmente sigo a Jesús como mi pastor, mi Señor y guía hacia DIOS. No digo con ello que seres desconocidos que se hayan acercado a DIOS de manera más directa que nosotros no puedan o no nos quieran ayudar en este camino, pero me temo y encuentro que es muy razonable y está muy bien que por la naturaleza, misión, deseo, obligación y derecho de Jesús por sobre los demás, ellos no puedan o no querrán presentarse como reemplazantes de Jesús y menos aún solucionar nuestras consultas que son derecho propio y en parte obligación natural de cada uno responderse, aún siendo que cada uno deba tomar distintos caminos que en sí representan misterios que cada uno logra calificarlos o describirlos de esa manera y que por ello no encontremos más ayuda que justamente allí, en donde están todas las respuestas, a saber, DIOS.

Por ello mismo, y dado que aún presintiendo y conociendo en parte este hecho, he descubierto que justamente estos seres desconocidos, incluso los mismos ángeles de DIOS, no pueden hacer el trabajo por nosotros sino que es cada uno el que debe hacerlo. Uno puede consultar cosas, no a modo de oráculo obviamente, pero si a modo de apoyo, pero no puede esperar que le hagan la tarea a cada uno o que hagan lo que cada uno debe hacer por si mismo para aprender el sentido de la vida. Si otros nos hacen la tarea, qué podríamos aprender entonces si no logramos descubrir por nosotros mismos y desarrollar nuestras propias capacidades intelectuales-espirituales, y del mismo modo no tendría sentido el “porqué” estar aquí viviendo.

Por ello, luego de esta necesaria introducción puede recién pasar al punto de la descripción breve de algunas de mis vivencias.

Breve clasificación de mis experiencias en el área de lo paranormal y lo OVNI

Aunque convendría explicar brevemente qué entiendo por “paranormal” y qué por OVNI, dado que ya lo he explicado en anteriores publicaciones dentro de esta blog, pasaré directo a clasificar algunos episodios vividos en relación con estas “realidades inusuales”.

Mis experiencias son basicamente las siguientes:

1) avistamiento de ovnis tanto como objetos como fenómenos, desde muy cerca (metros) hasta la lejanía pero quedéndome claro que son justamente aquello que corresponde a lo que entendemos por ovnis.

2) observación directa de seres desconocidos, de cerca. No son muchas tampoco, pero las suficientes para saber que existen, y allí da lo mismo si se trata de seres con consistencia física o lumínica, así también de si yo me imagino que corresponden a seres de otra dimensión o seres que perfectamente pueden vivir en este planeta pero en lugares que se desconoce. El punto clave está en que los ví de frente y por un buen rato de modo de poder descubrir incluso detalles de ellos para poder convencerme de que lo que veía era justamente lo que veía y no otra cosa (como dicen algunos, un problema ocular o luces desenfocadas de un auto que alumbra a tu pieza y genera formas extranas).

Se que existen y que se comportan de manera inteligente, y eso es todo lo que rescato para mí. Por ello mismo, como se que se me presentaron a mí, perfectamente se le pueden presentar a otros incluso en variantes diversas que desconozco completamente pueses imposible que yo pueda siquiera hacerme la idea de cuántos y cómo pueden ser, pero se que existen y que si otros dicen haberlos visto también (los mismos u otros) pues cada uno sabrá qué fue lo que vió.

3) estados alterados de conciencia, en vigilia y en suenos, con experiencias tales como la telepatía o percepción extrana de presencia de "algo" o "alguien" y cosas por el estilo. Nada especial pero al menos fue lo que me ocurrió a mí y por ello mismo rescato el mismo planteamiento para los otros dos puntos 1) y 2), en cuanto a que si a mí me ocurrió (incluso a veces junto a otros colegas en el mismo lugar conmigo) porqué no les puede llegar a ocurrir a otros? He allí la gran dificultad en investigar estos temas porque no es tan simple descubrir quién dice la verdad y quién no, y no me refiero a personas que supuestamente halucinan porque para mi la halucinación no es algo falso sino una experiencia aún más compleja aún, sino que me refiero a gente que se inventa cosas conscientemente para impresionar a otros, y excluyo por ello a los que están tan auto-sugestionados que cualquier cosa que ven se les ocurre que es lo que quieren ver o también excluyo a aquellos que tienen problemas o trastornos oculares o perceptivos y que en su intento por distinguir finamente lo que tienen de frente arman una representación que no es exactamente lo que es la realidad, así como excluyo a aquellas personas que están bajo el efecto de alucinógenos o estados alterados de conciencia producto de cánceres u otros trastornos (quienes aún en esos estados pueden perfectamente percibir fenómenos paranormales en toda su variedad (quizás incluso su condición fisiológica genera la posibilidad de poder percibir aquellas presencias inteligentes desconocidas en caso que efectivamente estén en el lugar o incluso experiencias con entidades remotas (no en ese lugar))) así como excluyo a aquellas personas que sin saberlo están siendo víctimas de experimentos científico-militares por parte de grupos secretos que cuentan con redes de protección.

4) otras cosas adicionales que algunos separan u otros unen en relación al tema, pero no necesariamente más importantes que los puntos 1) al 3).

Ojalá que lo descrito pueda servir de breve resúmen al tema de los episodios.

Ahora bien, en los temas espirituales más importante es para mí la fe, la correcta fe y con buenas intenciones y deseos de saber la verdad y hacer el bien. En este sentido cito el evangelio según San Juan 20,27-29 en donde "el Señor dijo a Tomás: “«... no seas incrédulo sino creyente.» Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.»”. Por lo general nos cuesta creer en el bien personificado en “alguien superior” pues estamos acostumbrados e incluso educados a ser escépticos y buscar creer por lo general sólo en aquello que podamos comprobar de manera concreta y observándolo de frente o incluso palpándolo, pero también intuímos de que así como hay cosas “visibles” las hay otras “invisibles” que están quizás veladas en parte no porque tengan que esconderse o “reservarse” sino porque son cosas de las más valiosas y preciadas en nuestras vidas y que no se logran comprender ni asimilar si es que no nos disponemos a entender e intuir que existen y a valorarlas como corresponde. Por ello no se trata de proponer “creer en cualquier cosa” sino “creer en que efectivamente la vida tiene un buen sentido” y muy en especial de que “hay ALGUIEN superior que creó todo” más allá de las múltiples interpretaciones religiosas que el ser humano a encontrado o incluso creado para poder entender estas instancias fundamentales.
Por ello creer que sí existe la bondad infinita y lo bueno infinito así como alguien que encierra todo el bien y que es el bien en si mismo y de paso el creador de todo y la respuesta de todo, no es una actitud irracional sino que es un deseo de descubrir y creer sanamente y con la mejor de las intenciones de que hay alguien superior que merece todo nuestro respeto y que es a EL a quien debemos recurrir en primer lugar y luego a lo demás o a los demás y no al revés. Luego de resolver la pregunta del “porqué” podríamos quizás preguntarnos el “cómo hacerlo” o el “cómo realizar este camino hacia el bien y de buena manera”. Eso queda siempre al libre albedrío y a la decisión de cada uno y no se puede forzar a nadie pues es un asunto que debee y puede y tiene que resolver cada uno sin presión pero nunca está demás recordar y sugerir e intentar orientar a aquellos a los que creemos que andan algo perdidos así como perfectamente nosotros hubieramos querido haber sido orientados cuando nosotros mismos andábamos perdidos y se nos ayudó y gracias a eso estamos un poco mejor espiritualmente hablando y por ello mismo queremos apoyar a los demás no solo en agradecimiento a que se nos ayudó en aquella oportunidad (y que además se nos ayuda siempre y en cada momento) sino que justamente el servir bien a los demás y con la mejor de las intenciones es el modo de interactuar y compartir con los demás.

Por ello mismo como resúmen quiero decir que si alguien, por más que lo intente, no llega a tener experiencias con lo paranormal y lo ovni, no se ha perdido de nada y puede llegar a desarrollar una vida tan plena y rica y feliz como la de cualquiera. Algunos se preguntarán entonces porqué existimos aquellos que investigamos estos temas? Pues bien, la respuesta es simple, porque a algunos también nos ha ocurrido este tipo de experiencias y sabemos lo difícil que es para los demás que han vivido o que están viviendo o que vivirán episodios inusuales similares y por ello queremos ayudarlos y la mejor forma de hacerlo es investigar los casos, investigar el fondo del asunto de la mejor manera especialmente de forma sana, ética, seria y profesional, y presentarse de manera humilde y sincera como estudiosos de estos temas. La definición para la actividad de conocimiento de este tipo de fenomenologías se llama “parapsicología” cuando se trata de los casos generales relacionados a los fenómenos paranormales, y “ovnilogía” cuando entramos a un caso especial de los fenómenos paranormales relacionados con la presencia de ovnis u objetos voladores no identificados.

Una forma más simple de entender todo esto es explicarse el porque existen especialistas que investigan por ejemplo el cáncer del riñón y solo se especializan en eso y nada más y que el grupo de personas que se ve afectado por esa enfermedad es muy reducido? Pues bien, justamente porque para esa población de personas necesitadas se requiere de un ayuda que se base a información real y acertada de ese tipo de fenomenologías. Lo mismo que ocurre con esa sub-especialidad de la oncología (rama médica dedicada al cáncer) es justamente lo que ocurre con la ovnilogía para dar un ejemplo simple.

Volviendo a las experiencias en sí, personalmente nunca me hice problemas de si existían otros seres o no, y digo otros en el sentido de que se nota que no tienen relación directa con nosotros en cuanto a forma y modo de comportarse pero en especial en cuanto al ambiente y muy en especial el modo de reaccionar de uno a esa situación (lo que llamo un estado alterado de conciencia (o percepción o como quieras llamarlo) pero "muy en especial" ese sentimiento sobrehumano que a uno le invade y que no se corresponde con nada conocido aún en la vida, aún luego de varios años de haber ocurrido las experiencias. Es esa intuición de que estás frente a un ser de otra naturaleza o en otra naturaleza o estado (por ejemplo un ser difunto que ahora se presenta de un modo distinto que supuestamente no debería ocurrir pues no está vivo a menos de que se trate de una entidad inteligente que emula la fisionomía de esta persona a modo de máscara sea de manera directa física, holográfica (por mencionar un ejemplo o instanciación de lo virtual que no es directamente físico o concreto por mucho que aparente eso) o que se trate de un efecto a nivel perceptivo en donde aún sin haber ningún estímulo externo estas entidades pueden actuar en tu misma percepción sin tener que expresarse afuera para generar ese efecto.

Cómo lo hacen en esta última opción, no lo se, pero no la descarto pues creo que en parte algo de ello ocurre en los casos de personas que alucinan (como es el caso de algunas personas diagnosticadas como esquizofrénicas (que viven episodios de alucinación), o las personas que se ven afectas a influencias de demonios y en el peor de los casos en estado de posesión.

Respecto a "estos seres" tengo que decir que "ellos" incluso pueden parecerse a nosotros pero las circunstancias que se dan en esos encuentros con "ellos" genera en uno una reacción totalmente fuera de lo normal que uno trata de controlar pues en muchas ocasiones se presiente incluso estar viviendo una situación de peligro inminente y el mismo cuerpo reacciona así generando una taquicardia que a veces puede llegar a ser tan aguda que incluso precede a los llamados "episodios de tiempo perdido" o "missing time", cosa que ocurre en casos relacionados a la aparición de seres asociados a la presencia de ovnis.

Este estado de reacción puede llegar a generar en algunos afectados la necesidad de salir adelante con esa experiencia y tratar de "sobrevivir al momento". Por eso mismo es que la etapa previa a la presencia de estos seres, fenómenos, objetos o estados de conciencia desconocidos, además de la misma experiencia en sí terminada con el fín de la experiencia y la desaparición de estas inteligencias o eventos inteligentes desconocidos, hace que se evalué toda la experiencia como algo anómalo o inusual que también en algunas ocasiones se le denomina experiencias espirituales (pues en efecto estos seres son entidades que además de inteligencia suponemos de manera casi segura que también tienen un espíritu y un alma y por ello la apreciación de experiencia espiritual) o experiencias paranormales o como se les quiera llamar, por ejemplo halucinaciones para los profesionales de la salud mental (psiquiatras o psicólogos o neurólogos y las ramas asociadas).

Bueno, ojalá que este resumen les permita responder a consultas que algunos se hayan hecho de manera incluso inconsciente.

saludos y que estén muy bien.
Les deseo una linda vida.

Atte.
Michel
esiomajb@gmail.com
Edición: 180209
Reedición:

Fín del artículo!
Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog)
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lunes, febrero 16, 2009

Los gobiernos y el supuesto secretismo sobre el tema OVNI

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Estimados lectores:

A veces a uno le preguntan o le comentan un tema que por lo general se ha puesto repetitivo y creo que le daré un breve momento de consideración pues creo que no está demás mencionarlo.

Pregunta: ha escuchado alguna vez que se indica que algunos gobiernos del mundo ocultan información clave sobre el tema OVNI y que lo hacen para mantener su poder y sus proyectos?

Pues bien, yo si lo he escuchado y leído en numerosas ocasiones.

Por mi experiencia en el tema y luego de conversar con distintas personas que algo se relacionan con lo que denominamos “gobiernos” sería posible decir que algunos grupos de personas dentro de los gobiernos si saben una parte no menor de la existencia de OVNIs que no son “exactamente” de esta civilización o cuya tecnología y capacidades de vuelo son aún hoy quizás difíciles de igualar y lo peor para ellos es que este fenómeno lleva siglos y es anterior incluso a cualquier tecnología voladora creada por el ser humano. Hasta allí se puede decir que si, que es efectivo que algunos grupos de algunos gobiernos conocerían mucho más del tema de lo que se cree.

Ahora bien, la pregunta está en si ellos tienen obligación de hablar publicamente del tema? Deben los gobiernos informarnos sobre la realidad del fenómeno OVNI? Lo encuentran ellos necesario? Hasta donde saben algunos grupos tanto sobre el fenómeno como uno supone?

Creo que no hay obligación por parte de ellos de hablar de temas que no están bajo su control, y además no ejercen influencia alguna sobre la presencia o desaparición de estos objetos desconocidos así que creo que si estoy en lo correcto, hay más mito al respecto que información adecuada del tema. Dificilmente conozco un solo caso en el cual los militares, a través de un proyecto planificado con anticipación hayan podido tener contacto con estas entidades asociadas a la presencia de OVNIs, y por lo que creo que la mayor parte de la información que ellos manejan es por el hecho de que estos objetos se presentan tanto a civiles como a militares y por ello estas unidades gubernamentales también saben algo, pero creo que no más allá que cualquier simple espectador. Puede que me equivoque pero creo que en realidad conociendo la realidad del fenómeno OVNI que yo he podido experimentar en carne propia, lo más fácil para estos grupos militares es tratar de acercarse al fenómeno OVNI a través de modos indirectos como por ejemplo haciendo un censo de personas que dicen tener contactos con estas entidades, por lo cual se les hace un seguimiento sin que estos supuestos “contactados” lo sepan.

Por ello creo que efectivamente algunas unidades de ciertos gobiernos si pueden indicar que saben de los OVNIs genuinos así como de los OVNIs hechos por países tecnologicamente más desarrollados, pero no lo saben todo obviamente porque por mucho que quisieran, al parecer los seres desconocidos que se manifiestan a veces con o sin presencia de OVNIs, lo hacen contactando a personas simples y no tanto a personajes claves como algunos tratan de hacernos creer.

Es posible que algunos gobiernos sepan más que otros pero también puede ser en parte una estrategia comunicacional para hacernos creer que ellos si saben más que nosotros y puede que sea en parte una farsa y en parte una estrategia para esconder otras operaciones, así como para hacernos creer que si queremos saber del tema OVNI deberíamos depender de lo que ellos estén dispuestos a revelar y he allí una gran trampa.

Aún así, si eso fuera cierto, no tenemos mucho que hacer más que investigar por cuenta propia. Si la actividad encubierta y desinformación de ciertos países o comunidades nos complica el conocimiento de estos temas, es en parte también por desidia nuestra así como por ingeniudad y flojera del pueblo de delegar en los demás el conocimiento de temas importantes.

Ahora bien, yo también debo ser honesto y decir que un ser humano que no sabe de la existencia de estos seres sea de donde sea que procedan o la naturaleza de la cual han surgido, ese ser humano puede ser perfectamente feliz sin necesidad de depender del conocimiento de la existencia de otras entidades.

Incluso creo que saber de la existencia de otros seres puede ser beneficioso en la medida de que uno esté en proceso en donde va aprendiendo las cosas fundamentales de la vida, dentro de las cuales el hecho de que existan más seres que los que nos han comentado es solo una parte del proceso pero hay alguien superior a esos seres desconocidos y que yo denomino DIOS.

Con esto no quiero decir que no tenga significancia el hecho de que existan otros seres distintos a nosotros, los que existirán lo acepten o no nuestras instituciones gubernamentales y sociales, solo que tengo la intuición que algunos de estos seres (pues al parecer existen diversas fisionomías de seres) también pueden tener al final las mismas inquietudes trascendentales a las nuestras en relación a las preguntas más importantes tales como “quién es DIOS” y “cuáles son los misterios de su creación” entre varias otras cosas. Y cuando se indica que son seres más desarrollados que nosotros solo porque se desplazarían supuestamente en OVNIs o porque vienen acompanados de la presencia de OVNI, yo no estaría seguro que mayor conocimiento tecnológico equivalga decir que son más espirituales que un ser humano cualquiera. Eso no lo deciden ellos ni nosotros sino DIOS quien es quien escruta las almas. Por eso hay que ser cuidadoso de no andar idolatrando a los seres desconocidos puesto que por mucho que sean una novedad para algunos y que representes seres más capaces, eso no implica que ellos deban hacer las tareas fundamentales y trascendentales que cada ser humano hijo de DIOS debe realizar por si mismo, incluso a veces sin ayuda. Por eso existen los misterios.

Cada ser humano es capaz de descubrir que quizás lo más importante es el contacto con ese SER SUPREMO y de allí hacia abajo y no necesariamente al revés.

Yo personalmente respeto a estos seres, algunos de los cuales los he visto personalmente así que mentiría si les digo que no existen, pero desconozco quiénes son ni cuáles son sus propósitos y pueden estar seguro que no todos son bien intencionados como algunos ciegamente creen aún.

Sería provechoso que algún gobierno diga algo verdadero en relación al tema pero creo que eso tampoco es necesario pues vivimos en una sociedad de la desinformación y del espectáculo y del egoísmo en donde la palabra “información veraz” es lo que menos se persigue y en condiciones sociales en donde estamos obligados a depender de nuestro discernimiento y nuestro criterio de descubrir por dónde hay algo de verdad y por donde no.

Gracias por leer lo anterior.
Que estén muy bien!

Atte.
Michel
esiomajb@gmail.com
Edición: 170209
Reedición:

Fín del artículo!
Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog)
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Respuesta a Lola: El problema de las definiciones en negativo en lo paranormal

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Estimados lectores:

a través de la siguiente adjunto una respuesta a la autora de un interesante artículo escéptico del cual rescato los conceptos relacionados a "definición en positivo" así como "definición en negativo" que la autora "Lola" o María Dolores Cárdenas (ver http://circular.circuloesceptico.org/index.php?art=56 ) cuyo documento adjuntaré al final cuando obtenga permiso de la editorial.

Atte.
Michel

Estimada Lola o María Dolores:

Soy Miguel Jordan (Michel) y quisiera hacerte un breve comentario sobre lo que indicas en el link http://circular.circuloesceptico.org/index.php?art=56 bajo el artículo llamado “EL PROBLEMA DE LAS DEFINICIONES EN NEGATIVO” para la revista “Circular Escéptica” que debo ser sincero, de sanamente escéptica tiene muy poco sino más un sesgo cada vez más tendencioso al totalitarismo y de ciencia afortunada poco, pero eso ya lo hablaremos en otra ocasión si te interesa y te diré el porqué si es que te interesa.

Como podrás ver en mi blog http://esiomajb.blogspot.com/ yo me dedico hace mucho tiempo a la investigación de fenómenos que se relacionan con la parapsicología y la ovnilogía, pero dado que suceden en la realidad cotidiana, es decir que comparten por así decirlo de un espacio y un tiempo común (un volúmen) no son asuntos de supuesto interés sólo para los parapsicólogos sino que debiera ser en teoría materia de estudio de otras profesiones y aunque lo es se desarrolla casi como si se tratase de un tema en el cual los investigadores serios que usan el método científico se exponen a la burla y a la crítica como si estuviesen divagando, estigma que lamentablemente también propaga un grupo de pseudoéscépticos totalitaristas (fanáticos idelogicamente hablando) que también se encuentran en la revista “Circular Escéptica”.

Por ello te estoy respondiendo ya a una de tus preguntas en el sentido de que lo que se denomina paranormal no implica que sea 100% alejado de lo normal y de hecho lo “normal” es algo que variadas ciencias van definiendo poco a poco y es un asunto progresivo y no estático ni claramente definido, pero si más aceptado y concreto para la sociedad a diferencia de los casos que la gente suele clasificar como paranormales, solo para dar una de las tantas definiciones con las que se denominan a sucesos perceptivos y cognitivos inusuales que algunos testigos suelen vivir.

El primer problema se plantea al preguntarse uno qué es y qué no es paranormal y esta consulta es tan compleja como preguntarse qu;e es ciencia y qué no es ciencia. Si uno se atiene a la definición etimológica de la palabra, todo sería ciencia y por ello en consecuencia del mismo modo cualquier cosa podría ser normal o anormal o paranormal como queramos llamarlo, incluso una mezcla de todas estas variantes.

Aquí la pregunta que también vale la pena adjuntar es “cuál es la realidad para una persona y cuál para otro perceptor o testigo, sea cual sea el fenómeno que estemos considerando? Del mismo modo no podemos tampoco olvidar la pregunta “qué es la realidad?”. Cuando hablamos de realidad estamos hablando de lo mismo o simplemente respondemos a un concepto aproximado de lo que ese término significa en un contexto específico y en una determinada sociedad y generación. Pero estas definiciones han ido siendo mal usadas y deformadas por algunos abusadores que se apropian de ciertas acepciones de las posibles definiciones y las hacen una moda, no una definición válida para todos los participantes de un mismo fenómeno y el modo a clasificarlo.

De paso uno puede preguntarse quién define la realidad? La defino yo respecto a lo que tengo frente mío o debo depender de otros para saber interpretar lo que percibo, o es una cosa mutua compartida e inconsciente?

Realmente habría que decir que no debiera ser problema alguno aceptar que cuando una persona indica haber visto un “fenómeno paranormal” efectivamente aceptemos algunas cosas que se nos proponen y otras obviamente no por más que tengamos el derecho a creer o no en la existencia de ciertas variantes de fenómenos desconocidos. Del mismo modo cuando una persona indica haber visto algo normal, por ejemplo un elefante, no nos hacemos mayores problemas porque sabemos que existen los elefantes más allá de si la narración del supuesto testigo de la presencia del elefante es real o verdadera o no.

El punto a analizar aquí se puede descomponer en varias sub-preguntas:

1) está diciendo la verdad el testigo más allá de que la denominación del fenómeno apreciado sea más o menos afortunada?
2) existe aquel fenómeno que el testigo indica?
3) qué podemos rescatar del hecho de que 1) y 2) sean reales y verdaderos tan así como lo indica el testigo?

Pues bien, estas preguntas muy simples han sido respondidas con toda calidad por estudios desarrollados por grupos de investigación tales como el SSE (ver http://www.scientificexploration.org/) o algunos en UFOEVIDENCE (ver http://www.ufoevidence.org/) quienes han usado el método científico estricto para analizar registros de experiencias consideradas inusuales o anómalas o paranormales o como quiera llamárseles lo que son análisis de material objetivo y no subjetivo como algunos “escépticos” novatos o fanáticos escépticos tanto promocionan.

Pido que notemos que con la última acotación estamos incluso desligándonos de analizar los puntos 1), 2) y 3) relacionados a la apreciación subjetiva del testigo, pero incluso los estudios basados en el método científico con estricto rigor y que simplemente han concluído que un cierto registro de un fenómeno curioso analizado con el método científico no ha sido posible de identificar plenamente como un fenómeno cotidiano o conocido, aunque obviamente todo fenómeno anómalo aparece en el plano cotidiano y hace uso de sub-fenómenos para manifestarse o para canalizar su energía física que delata su presencia en un espacio-tiempo. Pero algunos escépticos incluso niegan esto con razones que ni siquiera se basan en el o los métodos científicos clásicos sino simplemente en dogmas y creencias e ideologías, lo que es justamente paradójico porque es eso mismo lo que ellos le critican a un grupo de fanáticos crédulos.

Por ello es importante pedirte y recalcarte que así como en algunos grupos escépticos existen investigadores de buena calidad y que hacen críticas sanas, correctas y necesarias, del mismo modo los hay otros que en nombre del esceptiscismo y haciendo gala del método científico que en la mayoría de las ocasiones jamás en sus vidas han siquiera usado, no ejercen una labor sanamente escéptica sino todo lo contrario, muestran el más puro fanatismo y totalitarismo de ideas. Entre estos dos extremos podemos encontrar variedades de escépticos, pseudoescépticos y cientificistas.

Lo anteriormente mencionado ocurre también y de manera similar en el área de los investigadores crédulos de lo paranormal y lo OVNI, pues los hay muy serios así como los hay poco o nada serios sino simplemente fanáticos que llegan a decir cualquier cosa.

Un problema mayor aún es el hecho de que un investigador, sea escéptico o crédulo, puede ser muy serio en una materia pero estar desafortunado en la explicación de algún “caso inusual”. Porqué no? Eso ocurre en las profesiones que suelen basarse medianamente en el método científico, como lo son varias profesiones que necesitan usar ciertas interpretaciones y sub-representaciones para poder explicar el fenómeno estudiado, y doy como ejemplo la medicina clásica que aún apoyándose en mediciones físicas sobre los objetos o fenómenos de interés hacen interpretaciones o incluso conclusiones en mayor o en menor medida incorrectas, pero incorrectas al fin, tanto que pueden indicar la no existencia de un cáncer cuando otro análisis similar indica exactamente lo contrario, la presencia clara de un cáncer incluso terminal.

De estas interpretaciones más subjetivas se escapan un poco los químicos y los físicos, en donde el material de estudio es por lo general influenciable en un ambiente controlable como el de laboratorio e incluso replicable. Pero fuera de esas dos ciencias (y algunas que se me escapan así como subvariantes de esas profesiones) las demás están afectas a una evaluación subjetiva que a veces no se lleva a cabo porque no se tenga espíritu de objetividad sino porque la profesión que se desarrolla no posee aún todos los conocimientos adecuados para evaluar todos los grupos de subfenómenos que son de interés para esa actividad científica lo que se complica cuando consideramos que cada subfenómeno de interés puede presentarse bajo variantes incluso crecientes con el tiempo como ocurre en algunas profesiones médicas como al parecer ocurre en la inmunología.

Del mismo modo no podemos decir siquiera que una evaluación subjetiva de un fenómeno observado tenga que merecernos siempre dudas e incluso a veces es la fuente directa y única que queda para rescatar de fenómenos que no se pudieron registrar con equipos físicos.

Por ello indico inmediatamente que lo subjetivo no puede estigmatizarse como algo “a desconfiar” sino simplemente una información que tiene que ser evaluada de una manera distinta y que tiene una probabilidad de verdad y/o realidad dificilmente predecible. Eso ocurre con profesiones como la psicología (al menos la psicología no clínica) y la psiquiatría que no es biopsiquiatría, entre otras varias disciplinas.

Por ello, cuando se trata generalmente de generar un recurso epistemológico en torno a definir qué es normal y qué no es normal, estamos recurriendo a un paradigma incorrecto basado en dicotomías o separaciones totales de grupos de fenómenos, casi exclusivista, cuando en realidad “la realidad cotidiana” funciona de una manera muy distinta a ese esquema de representación al cual algunos usuarios del método científico nos quieren proponer.

Para entender esto simplemente basta con mencionar el típico caso de un fenómeno paranormal que sucede en un lugar físico concreto, por ejemplo en la habitación de un testigo. La habitación es algo que existe y por ello pertenece a la “realidad normal o más verificable” y del mismo modo el perceptor también existe y por ello no deja de pertencer este a lo normal, pero la presencia de algo desconocido para el testigo (y quizás no para otros estudiosos de ciertos fenómenos) es la que genera esa necesaria clasificación de “paranormal” que va más allá de lo normal no por contradecirla o por estar fuera de los límites de lo normal o no contener nada normal en sí siendo que comparten territorio en común, sino que va más allá en cuanto a lo conocido.

Si la ciencia del método científico así como la sociedad occidental general aceptara por ejemplo la existencia de “espíritus” o seres desconocidos que se presentan a ciertas personas en condiciones que el mismo hecho inusual las hacen “anómalas”, lo normal y lo anormal o paranormal o como quiera llamarse no estaría siendo sujeto de discusión a nivel epistemológico, osea en cuanto a lo que se supone que es posible conocer. Pero lamentablemente existe un grupo de personas que cree que todo lo que es de interés sólo puede serlo si es que se deja replicar o controlar en laboratorio o al menos ser registrado y si se les presenta a ellos de frente como si ellos tuvieran derechos preferenciales para que estos seres desconocidos o estos fenómenos paranormales sean aceptados en la sociedad como reales. Faltaba menos!

Pero aún si se aceptase esa idea unicamente concreta/objetiva/física y que además se basa en el uso exclusivo del método científico (no confudir con que el fenómeno es 100% controlable bajo el método científico) en parte estaríamos en una contradicción pues pruebas al respecto ya las hay pero se niegan por parte de un grupo de supuestos estudiosos de estos fenómenos que dicen que estas cosas no existen y que ofrecen explicaciones a veces correctas y a veces muy desafortunadas y fuera de la realidad (normal o incluso anormal). Ya cité la web de la SSE que deja claro que cierto grupo de escépticos está mal informado, o miente pues no quiere o no le conviene aceptar que existen estudios más serios aún de lo que ellos esperarían en relación al tema de lo OVNI y lo paranormal, o simplemente habla y habla sin tener idea ni de las bases e intereses del sano esceptiscimo (que no les pertence a ellos sino que es práctica común de todo ser humano y no de un “club”) o simplemente no se interesan siquiera en los temas criticados y los dan por inexistentes pero usan la “plataforma escéptica” para poder expresar sus problemas personas e intelectuales usando para ellos el típico recurso de buscar víctimas a las cuales atacar sin respeto alguno, solo para descargar sus problemas. Y esto es una realidad dentro del grupo de los escépticos que yo conozco, pues son muy pero muy pocos los que demuestran calidad investigativa y conocimiento de causa y respeto y genuino interés de conocimiento a la hora de hacerme las críticas. Debo decir que, sin querer ofender a nadie, los actuales representantes del esceptiscimo le hacen un flaco favor a los supuestos ideales que representan, ya que el modo como se comportan se acerca más a una propaganda totalitarista (extratégica y esquematicamente similar a la que usaban y usan los mismos nazis).

Por alguna razón será que los escépticos de muy buena calidad con el tiempo ya no se juntan con los escépticos de “otra” calidad y hay que decir las cosas como corresponde. A muchos escépticos de calidad les mueve el interés de conocimiento fidedigno y no un ladrido con olor a científico como es lo que se logra apreciar en muchos círculos informativos “escépticoides” porque un análisis profundo de sus discursos muestra que ni siquiera les alcanza para ser escépticos.

Por ello estimada Lola, digo todo esto para diferenciar el discurso que creo descubrir en tu artículo o proposición del que por lo general me encuentro semanalmente cuando recibo propapaganda escéptica.

Lo mismo ocurre que ocurre con la crítica a los investigadores o estudiosos pseudo-escépticos es igualmente válida para los investigadores o estudiosos pseudo-crédulos.

Obviamente yo no soy nadie para negar la experiencia de un testigo pues no me ha tocado estar en el mismo momento ni lugar ni estar mirando al mismo punto que ellos atienden. Por ello tampoco me oriento a criticar a los que simplemente son testigos de supuestos fenómenos inusuales, sino que trato de ver si existe algo más detrás del intento de algunos de ellos de hacer de sus experiencias una actividad extra-paranormal, osea, por decirlo de cierta forma de lucrar con el cuento más allá de que sus experiencias inusuales hayan sido genuinas o no.

Por ello, luego de esta larga introducción que por lo general es casi imposible de esperar de los así llamados escépticos (lo que habla en parte del verdadero supuesto interés de fondo de tratar de descubrir los fenómenos de la naturaleza), puedo recién comenzar a comentarte algunos aspectos de tu interesante documento y que separo por letras según los puntos tratados:

A) tu artículo ha sido clasificado en una sección llamada “parapsicología, pseudociencias, escepticismo” en donde las palabras parapsicología, ciencias, pseudociencias, protociencias, escepticismo y credulidad son solo definiciones de moda que cada grupo aprovecha y desvirtúa usando ascepciones que más les convenga para los propósitos que persiguen, es decir, no se atienen a la estricta definición etimológica de la palabra. Por ello es poco probable esperar que entre grupos de distinta postura intragupal (por ejemplo dentro de los mismos grupos crédulos del fenómeno paranormal) e intergrupal (escépticos v/s crédulos) nos pongamos de acuerdo en el uso común de una definición pues lo que se está criticando no es lo que la palabra define sino lo que la palabra puede llegar a significar, lo que en términos de semiología podríamos entender por significancia y/o trascendencia. Vale decir, la palabra OVNI no tiene nada de incorrecto cuando un testigo trata de definir o clasificar una experiencia vivida, sino lo que se critica es el hecho en sí que se desprende de lo que ocurriría si ese episodio o suceso fuese efectivamente real. Vale decir, la crítica no es directamente al término sino a su significancia. Por ello mismo, porque algunos grupos no aceptan que algo exista porque su posible realidad implicaría tener que aceptar una interpretación o incluso una verdad para la cual no se esta preparado o en la que simplemente no se cree o no se quiere creer o no conviene creer. Ese es el fondo del asunto! Y debido a ello es que las estrategias de discriminación, ridiculización y estigmatización de uno u otro sector de investigadores obedece a trasfondos ideológicos y no a aspectos objetivos, por mucho que se la enmascare con lindas y pomposas palabras “pro- cientificistas” según el método científico.

Eso es lo primero quería comentar. Por ello mismo, tratar luego de definir positiva o negativamente lo que es normal o lo que no es normal es un asunto muy complicado pero necesario, pero el cual ha sido objeto de peleas de grupos que no necesariamente se interesan en el fenómeno de fondo sino que lo usan de excusa para poder agredir a otros y manifestar sus ideologías, religiones, dogmas, credos, imposiciones y sesgos.

La pregunta es por ejemplo, cuándo los escépticos se van a preocupar de investigar los fenómenos paranormales antes de criticarlos cuasi como si se tratase de una cómoda labor de escritorio usando planteamientos críticos teóricos facilistas que parten con la suposición de que no existen tales fenómenos inusuales mencionados por los testigos, y que por ello la explicación de la anómala consideración y emotividad de tales relatos pasaría por fenómenos convencionales que el testigo no conoce o errores de percepción o autosugestiones o lo que sea, pero en ningún caso se plantea siquiera el hecho de que si es plenamente posible que uno u otro caso efectivamente pueda corresponder exactamente a la genuina anomalía de la que tanto se sospecha que puede existir. Pero para ganar tiempo inútil, algunos escépticos exigen pruebas que ni ellos son capaces de buscar pues la mayoría son flojos, quedados, y sin capacidad de autocrítica y les gusta que les “den todo en la boca” como si se tratase de lactantes a los cuales hay que darles su mamadera o biberón. Esa actitud es clásica de la flojera misma de un grupo de pseudo-escépticos que tapa con argumentos “cientificistas” la falta de investigación en terreno. Ojo que no estoy criticando a todos sino a los que les venga el sayo, que al parecer son muchos más de lo que me imaginaba.

Algunos escépticos argumentan que si existen tales fenómenos o las inteligencias que acompanan tales sucesos inusuales, estos debieran hacerse públicos y dejar que todos los puedan apreciar y que además se dejen analizar en laboratorios de experimentación. Un absurdo como ese muestra justamente la poca comprensión del fondo de la realidad que muchos escépticos no quieren aceptar por mucho que organismos competentes y serios les faciliten públicamente los mismos registros objetivos que han sido tomados en relación a fenómenos inusuales y que han sido facilitados para que sean analizados por grupos independientes. Ni eso hacen, no investigan, sino que simplemente se dedican a negar. Y por ello es que varios escépticos merecen sin lugar a dudas la denominación de “negacionistas a priori” y de paso fanáticos, y que están de usar siquiera el método científico y menos de entender sus limitaciones y contextos de uso. Por ello es que cada vez que uno lee una crítica de algunos de los tantos escépticos que se propagandean en las listas de difusión de los temas inusuales (lo espiritual, lo paranormal, lo OVNI, etc etc), uno descubre aún con facilidad que gran parte del discurso que ellos tienen no se sostiene ni tiene base en nada más que en especulaciones, las mismas que hacen aquellos crédulos que no siempre han sido testigos de fenómenos inusuales y que los dan por reales sin siquiera considerar que el problema no está en creer o en no creer sino en investigar para poder entender hasta donde la creencia es más o menos acertada y cuál es la realidad “particular” del fenómeno que les ha tocado vivir o investigar. Y me refiero a fenómenos que son particulares en el sentido de que existen variados fenómenos y cada uno en su contexto y condiciones perceptivas por parte del testigo.

Pero ni eso se encuentra por parte de un grupo no menor de escépticos. Peor aún, muchos ellos hablan de cosas que desconocen de manera práctica, como por ejemplo el método científico o los métodos científicos. Una atenta lectura a sus discursos permite descubrir indicadores que delatan al autor. Eso si quiero hacer una acotación y decir que no es mi intención criticar estas fallas en los escépticos que escriben artículos sino en mostrarles que ellos no necesariamente están persiguiendo un conocimiento genuino sobre ciertos grupos de fenómenos especiales (lo que genera elementos rescatables para varias ciencias distintas y por ello es por definición una actividad científica), sino que lo que demuestran es que les molesta que otros hablen de cosas que ellos no creen y que seguramente les gustaría conocer y tienen todo el derecho, pero el problema es que no hacen mucho por investigar en terreno y además no captan aún, o “ALGUIEN” superior ha querido que no lo entiendan y por ello es que se mueven en un círculo vicioso contínuo, que este tipo de experiencias sugieren claramente que no solo son reales (al menos para el testigo que efectivamente marca con cierta particularidad su relato de los hechos acaecidos) sino que en el fondo dejan claro que existen ciertas inteligencias que deciden presentarse a personas usando un modo que nos es desconocido y no predecible. Lo anterior implica que estos seres no son materia de control por parte del ser humano y por ello molesta tanto en algunas esferas de poder porque entienden que “las promesas del método científico como modo de conocimiento no son universales sino locales y relativas” y que como seres humanos no podemos saber la verdad de la realidad del universo a no ser que estemos dispuestos a conocer a diversos testigos de la vida y de “los fenómenos de la creación de DIOS”.

Cuando un grupo humano, que tiene una ideología de control totalitario de la población, entiende que existen otros seres que no están a su disposición ni bajo su control, la estrategia de ese grupo humano en vías de no perder su objetivo es justamente hacerle creer al grupo que ellos pretenden controlar de que no existen tales seres, y que en caso que alguien los vea no pudo haberlos vistos o en caso de estar seguro que ha visto eso que indica, pasa a ser una persona con trastornos que se estigmatizará luego como un enfermo. Eso ocurre con las personas que ven fenómenos inusuales simples (OVNIs que incluso son registrados por equipos foto-electrónicos y/o eléctricos) sino percepciones aún más complejas como aquellas mal denominadas como “halucinaciones”.

Y lo mejor que tiene este supuesto grupo de poder que varios nos imaginamos que es más real que virtual, es contar con la actividad de un grupo de fanáticos de uno u otro lado que se pelean entre sí de manera interminable y que con ello generan tanto ruido como sea posible de modo de confundir a cualquier interesado cada vez que estos quieren informarse adecuadamente al respecto de la realidad de estos fenómenos inusuales.

Del mismo modo, paradojicamente existen otros grupos que tratan de impedir que curiosos entren en contacto voluntario con seres desconocidos puesto que el solo hecho de que estas personas descubran la realidad de la existencia de estas “entidades inteligentes” es el primer paso para que estos testigos se pregunten si estos seres pueden ser una fuente alternativa de conocimiento de los fenómenos de la vida. Entre estos seres podemos incluír lo que se denomina popularmente ángeles, demonios (término un tanto inadecuado), difuntos, seres de otra dimensión temporal u espacial (extraterrestres, intraterrestres, etc) o lo que sea, incluyendo las categorías medias entre cada grupo así como las entidades que pueden estar presentes en distintas categorías sin que su naturaleza pertenezca necesariamente a una de ellas.

Por ello quiero resumir este planteamiento para el punto en cuestión recordando que vivimos en una sociedad occidental que nos educa a análisis los fenómenos en base a separaciones excluyentes (si o no, blanco o negro) pero no a considerar la existencia de matices y contrastes, y que justamente esta actividad cognitiva influye también en el modo de considerar áreas de la realidad como “lo normal” así como “lo anormal” o “paranormal”como si se tratase de parcelas excluyentes. Creo que quizás valga la pena recordar que en el diccionario existen términos tales como “variedad”, “complemento”, “suplemento” y tantos otros conceptos cuya asimilación y uso adecuado nos permitirían un entendimiento teórico e incluso práctico mucho más rico y cercano a la realidad que aquel al que estamos acostumbrados.

Creo que un punto clave en este sentido consiste en una cosmovisión desafortunada por parte de varias personas que creen que sólo puede existir lo que ellos conocen y si ellos no lo conocen simplemente no existe, pero olvidan que así como ellos son personas del mismo modo también lo son otros que con el mismo planteamiento pueden concluír que sus experiencias inusuales les deja claro (según sea la calidad e intensidad del episodio) que existen otros seres, otras realidades así como otros modos de percibir una misma realidad (lo que algunos escépticos sólo ven como estados alterados de conciencia en el sentido de trastornos y no como capacidades neurocognitivas distintas que se activan ante circunstancia que incluso el mismo testigo desconoce en un principio).

Cuando uno escucha que alguien dice por ejemplo algo así como “el vecino dijo que el otro día se encontró frente a frente con alguien que hace poco había fallecido”, un comentario y sin mayores expectativas ni ambiciones sería por ejemplo “y porqué no?”. Porqué no puede llegar a ser cierto que lo que esa persona vio es real? Quién soy yo para negar la realidad de los demás? Quiénes son los demás para negar mi realidad?

Obviamente existen casos y casos y no destoy desconociendo la existencia de enfermedades o mejor dicho trastornos de la percepción y la cognición, pero eso no implica que la experiencia de estos testigos no tenga algode real aunque nos parezca una realidad extraña.

Volviendo un poco al problema original que nos importa y a la hora de preguntarnos porqué no nos ponemos de acuerdo en “qué es normal” y “qué no es normal” cosa que se puede aplicar también a preguntas relacionadas como “qué es real y qué no es real” así como “qué es verdad y qué no es verdad”, vemos que el problema tampoco radica en el hecho de que hablemos lenguas distintas. Aquí yo respondo y escribo en castellano, pero a la hora de hablar de lo paranormal descubro que tantos sectores escépticos como crédulos tienen una consideración algo distinta del término por lo que en término prácticos cuando hablamos de una manzana, no estamos hablando necesariamente de la misma manzana y por ello que conviene ponerse de acuerdo antes en “qué representación de manzana tienes tú para ver si corresponde a la misma mía”. La pregunta parece estúpida, pero he visto que es absolutamente necesaria en una sociedad en donde existen grupos que hacen usos inapropiados de las definiciones etimológicas de ciertas palabras y sólo usan, com ya mencionara anteriormente, las acepciones que les conviene de modo de seguir sus estrategias conflictivas y no orientadas a compartir esfuerzos en buscar la verdad y la realidad sino más bien imponer la ley del más fuerte y de quién tiene la razón y la verdad y quién no a lo que luego le acompaña la consecuente búsqueda de esclavitud intelectual y creación de castas intelectuales en donde unos definen las cosas como son y como deben hacerse y los otros simplemente se limitan a creer y a seguir un método único y a confiar en él sin siquiera hacerse una autocrítica mínima para saber si lo que se está usando como herramienta (por ejemplo el método científico) es el modelo adecuado para todos los fenómenos o solo para algunos fenómenos o solo para parte de un contexto de los fenómenos y no para todos los contextos. En el fondo yo veo una guerra ideológica más que una búsqueda sincera y genuina de conocimiento.

Lo peor está en el hecho de que ya no sirve siquiera hablar de términos obvios como “elefante blanco” en el sentido de que algunos dicen que los “elefantes blancos” existen aunque ellos jamás los hayan visto o palpado directamente (fenómeno similar a lo que ocurre en la astronomía en donde sólo se observan subfenómenos de un objeto a la distancia pero no el objeto propiamente en sí). Muchos dan incluso por hecho cosas que han visto en TV o que aparecen en los libros pero no tienen idea los contextos ni condiciones en las que esas existencias fueron verificadas, simplemente creen y punto, cosa que no está mal tampoco porque no tenemos todo el tiempo para verificar practicamente un sinnúmero de objetos y fenómenos de la naturaleza, por lo cual si fuésemos coherentes no podríamos siquiera exigir que todos los estudiosos de cualquiera sea el fenómeno de interés, deban necesariamente usar solo y estrictamente el método de moda que a ellos les parece bien negando la existencia de otros o también la utilidad de estos últimos.

Para hacer un redondeo de este punto A) quisiera por ello complementar mi crítica con una proposición de definición de ciertos conceptos que también incluyo en http://diccionarioparanormal.blogspot.com/2007/06/breve-definicin-de-paranormal.html a saber la siguiente definición breve de paranormal: todos aquellos episodios inusuales en el cual un testigo percibe (generalmente observa) objetos, fenómenos y seres desconocidos que presenten formas, comportamientos y movimientos distintos a los que el testigo pueda en el momento identificar en relación a lo que conoce de las leyes de la naturaleza. También se puede denominar como "paranormal" al modo inusual de percibir y reaccionar del testigo ante la presencia de los mencionados fenómenos, objetos y/o seres desconocidos. A veces esos episodios pueden relacionarse con una percepción de algo o alguien externo y/o a veces interno de manera "no natural". En este sentido el testigo percibe fenómenos que no se comportan de manera natural y que como tal podrían ser considerados eventos inexplicables para este. Por ello también es posible hablar de fenómenos "No Identificados".

Esta breve definición trata de rescatar un fondo que se relaciona con presencias de seres o energías inteligentes que aún no manifestándose siempre de manera directa (a veces a través de fenómenos intermediarios y no presentándose de frente al testigo) generan en el testigo la percepción o intuición de que al menos los objetos y fenómenos o la misma condición ambiente están siendo manipuladas o influenciadas por estas entidades inteligentes. En este sentido, estas entidades desconocidas pueden ser descritas como personas físicas concretas o etéreas, inteligencias, entidades, apariciones, energías etc. Además es posible que la manifestación de estos seres venga precedida o acompañada de la posible presencia de otros fenómenos anómalos, como por ejemplo los OVNIs.

A la hora de definir lo que es paranormal, la pregunta que uno adicionalmente se puede hacer es cómo me imagino yo un evento paranormal o a qué le llamo yo un fenómeno paranormal? Quizás desde las perspectivas distintas que cada persona tiene del concepto o asunto puede que dependa la orientación que espera encontrar en la definición del término aunque este concepto ya está establecido hace muchísimo tiempo como la presencia de fenómenos, objetos, seres o percepciones inusuales que el testigo desconoce como propios de algo normal y que por ello, en busca del grupo alternativo al que pertencen, acude a una de las tantas definiciones para episodios similares entre los que encuentra la palabra “paranormal”. Si esta definición se corresponde con la etimología de la palabra, eso ya es otra cosa. Allí entran a jugar las acepciones que distintas escuelas de investigadores trata de proponer como mejor variante, desde el concepción del sufijo “para-“ en el sentido de “más allá de lo normal” o “para-“ en el sentido de algo “en contra de lo normal“ o “algo que desafía la normalidad” y eso se entiende como un obstáculo o una oposición a lo convencional. Existen otras interpretaciones pero por ahora basta mencionar estas dos que son las básicas.

Cerremos este punto para abordar otros aspectos indicados por Lola.

B) así como no podemos ponernos de acuerdo en lo que cada uno entiende por “normal” y “anormal” así como “paranormal”’ lo que nos lleva a pedir que se nos informe sobre mayores detalles de esos conceptos, del mismo modo cuando uno lee que alguien indica que “estudia el mundo de los fenómenos paranormales desde una perspectiva crítica” es bueno consultar a qué le llaman “perspectiva crítica”. Lo pregunto porque cada vez que uno lo lee uno se pregunta si eso mismo no lo hacemos nosotros los investigadores crédulos de algunos fenómenos a la hora de analizar casos presentados por testigos o por otros investigadores? Del mismo modo me pregunto eso porque uno también se cuestiona a veces si lo que hace en cuanto a investigación tiene algo de “perspectiva autocrítica”.

C) en relación a la búsqueda de definiciones de lo paranormal solicitadas por distintas personas, tanto las definiciones «en positivo» como «en negativo» que Lola sugiere son difíciles de proponer con la cualidad que por ejemplo algunos escépticos quisieran y explicaré el porqué.

Aunque ya es algo que he mencionado en otros artículos de mi blog (http://esiomajb.blogspot.com/ ) haré aquí un breve resumen. Qué es y qué no es paranormal se puede considerar desde perspectivas distintas. Por ejemplo, si yo solo acepto términos exclusivistas como que lo paranormal es X pero no es en ningún caso Y, osea, X e Y no tienen relación alguna, estoy usando una representación algo inadecuada y se deba a que como mencionaba en un principio, no están claros los límites de lo normal y por ello mismo no se puede llegar e intentar delimitar lo que “no es normal” como si esta comenzara virtual y justamente más allá de donde termina “lo normal”. Quizás convenga recordar de que lo normal y lo no normal son solo definiciones limitadas o características o propiedades para clasificar fenómenos, pero tanto lo normal como lo que no es normal pueden ser entendidos como episodios que ocurren en lugares o contextos en donde hay “normalidad” en un momento y luego aparece la “no normalidad”, para que luego de un determinado tiempo vuelva reestablecerse nuevamente lo que se supone por “normalidad”. Acaso vemos nosotros día a día a personas que viven en una “no normalidad”? Además, quién sabe lo que pasa dentro de los pensamientos de cada ser humano y lo que distintas personas suponen que es normal u obvio u lógico quizás no lo sea a la hora que se pongan a pensar en ello cuando se encuentran con un caso práctico.

Por ejemplo, si una persona habla de una manzana estaremos suponiendo quizás una manzana verde, pero puede que para otro la manzana se asocie directamente con una manzana roja. La forma incluso puede variar, su interior también, pero existe un elemento simbólico en común que nos acerca al concepto de manzana pero obviamente no es el mismo para todos. Con ello quiero exponer aquello de que lo que parece obvio y lógico y que no tiene más que una sola alternativa de explicación, no es tal, sino que está condicionada por múltiples factores.

Obviamente eso no impedirá que cuando dos personas que están frente a una mesa con varias frutas tales como manzanas, bananas y mangos, no sepan cuál de todas esas frutas es la manzana. Lo mismo ocurre en parapiscología en cuanto a la definición de lo que es paranormal. Por ello convendría hablar más de “definiciones de lo paranormal”que de “definición de paranormal” por no hablar de “acepciones de lo paranormal”. En el fondo, al igual que en estadística descriptiva, uno tiene un grupo de datos que parecieran estar relacionados y calculamos los valores promedios y luego calculamos desviaciones y otros descriptores de grupo. Por lo general existen desviaciones de definición de un mismo concepto, pero quizás conviene por ello usar la estrategia de rescatar los elementos en común que se encuentran en las distintas acepciones del término.

Por eso tratar de referenciarse sobre un fenómeno usando la estrategia de preguntar “qué es paranormal” y “qué no es paranormal” pueda servir y es válida la propuesta solo que tiene sus pros y sus contras.

Quizás conviene cambiar un poco el modo de la pregunta y consultar “cuándo estamos ante un fenómeno paranormal y cuándo no”. La pregunta temporal sirve quizás un poco más porque la mayoría de los fenómenos paranormales tienen una duración así como una limitación espacial. Por ello la pregunta “qué es paranormal” puede entenderse desde distintas perspectivas como por ejemplo “qué es paranormal para un testigo” así como “qué es paranormal para alguien que nunca ha tenido una experiencia” así como “qué es paranormal para un investigador (escéptico o no)” pero aquella es una pregunta que en realidad puede entenderse como “qué es paranormal para nosotros las personas que hablamos de esas cosas” en vez de “qué es paranormal desde el sentido de la naturaleza de estos seres, fenómeno, objetos o condiciones perceptivas”. Quizás la pregunta “qué es paranormal” se confunda con la ontológica “cuál es la naturaleza de lo paranormal”.

Por lo que le entendí a Lola en su artículo ella trata de orientar su consulta como si estuviéramos considerando una hoja de papel blanca en el cual a un lado se colocan unos puntos de color verde y a otro lado de la hoja otros puntos de color negro y se tratara de hacer un círculo que una los puntos blancos lo más cercanos entre si y de modo similar dibujar un círculo u ovalo o lo que sea que una como grupo o como nube a los puntos de color negro y luego ver si entre los puntos negros y blancos hay algunos blancos que están metidos dentro del círculo que encierra a los puntos negros y viceversa. Es similar a la búsqueda de separaciones de grupos usando los diagramas de Venn (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Diagrama_de_Venn ) o diagramas de Euler ( ver http://es.wikipedia.org/wiki/Diagrama_de_Euler ) en donde se usan circuitos cerrados (óvalos o círculos) para generar uniones de conjuntos (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_conjuntos) o grupos, intersecciones de grupos y cosas por el estilo de modo de poder entender mejor lo que tenemos de frente. En el fondo es un discriminador de conjunto. Pero esta forma positiva o negativa parece ser obvia pero quizás lo sea para cierto tipo de casos más claros que otros pero no para todo el conjunto.

De la misma manera existen varias formas de definir objetos o fenómenos o incluso ideas o percepciones o sentimientos o cosas abstractas (ver en http://es.wikipedia.org/wiki/Definici%C3%B3n o http://en.wikipedia.org/wiki/Definition) . Si solo se busca una definición como una única proposición que trata de exponer con claridad y exactitud (y quizás algo de coherencia y consistencia) las características específicas y diferenciadoras de algo material o inmaterial, creo que quizás debamos esperar bastante si es que no estamos dispuestos a aceptar que una definición tan simple como “una experiencia inusual que el testigo no conoce pero que además sabe (o percibe o intuye) que es de otra naturaleza” vale la pena de ser considerada así como aceptar que si puede ser que efectivamente existan esos fenomenos desconocidos. El problema de definir el asunto esta en las exigencias que algunos imponen para estar satisfechos con lo que persiguen.

Pero quizás la mejor forma de entender porqué no es tan simple usar una definición en positivo o en negativa es el uso de un ejemplo práctico.

Un caso sencillo son las halucinaciones en donde ciertas personas perciben el medio ambiente que les rodea pero que por alguna razón ellos o quienes les rodean descubren que existe una anomalía o singularidad en lo que este testigo dice o hace, o por el contrario en lo que no dice o no hace y que se supondría sería lo esperable ante cierta situación y contexto.

Por ejemplo, existen testigos que dicen ver a una persona que es exactamente como cualquiera de nosotros pero notan que hay algo distinto cuando descubren que otros testigos en el mismo lugar y momento y mirando en una misma dirección no mencionan nada en relación a la presencia de este otro “personaje”. El primer y único testigo indica incluso que este personaje camina por el mismo lugar que ellos y que cuando otra persona se cruza en su camino ya no se le puede ver el cuerpo. A veces pueden descubrir que hay algo raro cuando descubren que no se escuchan los pasos obvios que debería dar este personaje.

En un ejemplo como el propuesto vemos que el nivel de realidad es normal hasta que otros le hacen notar que algo no calza con la normalidad. Este personaje percibido solo por un testigo se comporta “casi”de manera normal y no rompe ninguna ley de la física como por lo general se propone para suponer la presencia de un indicador de paranormalidad o anormalidad, de hecho solo por esto es que el testigo nota de manera tardía la singularidad de ese hecho. Cabe preguntarse si en este ejemplo es tan fácil preguntar “qué es paranormal”y “qué no es paranormal” siendo que lo anómalo o inusual se presenta en el campo de lo normal? Acaso no es posible preguntarse también qué es normal y anormal a la vez, osea, considerar que ambas circunstancias pueden estar por algunos momentos compartiendo un mismo espacio y tiempo en común como si fueran una misma cosa o “partes” de una misma cosa?

Aquí estamos entrando en consideraciones filosóficas-metafísicas más complejas pero es bueno mencionarlo para entender que por mucho que la palabra “paranormal” pareciera indicar de manera simple la existencia de algo genuinamente distinto a lo conocido, cada caso le da una complejidad adicional a esta clasificación de experiencias lo que en parte tiene sus pros y sus contras porque aún habiendo más complejidad se nos presenta por otro lado una riqueza fenomenológica amplia.

El ejemplo citado no está demás porque es un fenómeno que incluso se repite en ciertos episodios que viven personas diagnosticadas con supuestos trastornos psiquiátricos o neurofisiológicos cuando quizás sean solo condiciones neuro-diversas que le permiten a ciertas personas percibir lo que es ajeno para la mayoría, pero no por ello inexistente más allá de lo complejo de las incoherencias e incongruencias que se agregan a la hora de asimilar estas experiencias por parte de los afectados.

Quizás viendo el perfil de Lola que al parecer es programadora computacional uno podría intuír que ella está más orientada o familiarizada con el concepto de programación orientada a objetos (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Programaci%C3%B3n_orientada_a_objetos ) en donde se encuentran esquemas tales como que “un objeto pertenece a otro”, o “un objeto es parte de otro”, o “un objeto está relacionado con otro objeto pero está aislado de otro (principio de ocultación)” y cosas por el estilo. Eso no solo se aplica para los objetos sino para los modos como los objetos se relacionan entre sí lo que se vincula a las relaciones y métodos. Del mismo modo así como Lola presenta su definición en positivo se pueden inferir conceptos tales como la abstracción, el encapsulamiento, polimorfismos y herencias, si mal no me equivoco.

En este sentido habría que decir que a los seres que han sido narrados en episodios paranormales con presencia de entidades desconocidas no se les puede analizar de esta forma como si fuese fácil suponer que heredan propiedades de otros seres vivos pues nadie sabe el objeto o ser de origen del cual deriva nuestra característica antropomórfica y por ello no se puede suponer que esos seres por tener a veces ciertas fisionomías antropológicas tengan que haberlas heredado de alguien aunque se supone aproximadamente lógico pero no hay cómo probarlo. Cosas así no son tan fácil de usar para diferenciar lo paranormal de lo no paranormal siendo que no se tratan de objetos sino de contextos situacionales en los cuales un testigo está en un estado normal de percepción (aún si no est;a consciente de ello) y producto de la repentina presencia o aparición de una entidad desconocida cambia a un estado de reacción distinta (estado alterado de conciencia), pero no son objetos ni métodos como los que se presentan en la programación orientada a objetos sino que son seres inteligentes y aquí hay mucho más que un programa computacional.

En relación a la definición en negativo habría que decir que en algún ejemplo particular uno podría decir que ciertos seres desconocidos que se perciben parecen humanos pero algo inconsciente (intuición) le indica al testigo que adicionalmente hay algo más que sale de la normalidad. Por ello se podría decir que en algunos casos esos seres desconocidos se parecen a un ser humano pero no exactamente así tal cual. Lo mismo con algunos OVNIs en donde se pueden citar testimonios tales como que “el objeto parecía ser un avión pero no era un avión pero tampoco era un globo pero parecía también un globo” y así etc etc.

Obviamente esta definición en negativo es difícil y depende de aspectos subjetivos propios del testigo y ha ocurrido que para un mismo fenómeno anómalo dos testigos observando el mismo acontecimiento y en el mismo lugar e instante describen incluso características distintas, como por ejemplo unos ven flashes de color blanco-rojo y otros no los ven más que blancos, o también que las formas varían en donde unos ven un triángulo y otros ven tres puntos separados e independientes.

D) cuando Lola argumenta que existen fenómenos que hoy en día son considerados como “paranormales” pero que en el futuro pueden explicarse fácilmente como “normales” habría que indicar que eso es muy entendible y probable, pero cuando un testigo describe un suceso como “paranormal” no siempre está queriendo decir que “es de otro mundo” sino que quizás en relación a los grupos clasificatorios que él conoce no logra identificarlo con algún grupo conocido y recuerda que para ese tipo de episodios la gente por lo general usa la palabra paranormal. Además es lo mismo que ocurre con OVNI, pues el no haber identificado el objeto en un momento dado implica que quede para siempre como “No Identificado” sino que es algo temporal, aunque algunos quisiera verlo como un indicador de “extraterrestre” o “extradimensional” o cosas por el estilo.

Ahora bien, tratar de clasificar un caso sin lugar a dudas considerando que se trata algo estrictamente paranormal ya es algo que depende de la experiencia del investigador quien tendrá uno que otro referente de lo que se considera usualmente por paranormal, pero quizás a medida que conozca más de este tipo de fenomenologías puede que progresivamente vaya adquiriendo la capacidad de ajustar sus criterios clasificatorios y lograr no solo un “ajuste grueso” (inter-diferenciación o diferenciación entre grupos de episodios distintos pero supuestamente paranormales)) cuando trata de definir un suceso dentro de una u otra categoría sino también un “ajuste fino” (sintoización fina) que le permite diferenciar un mismo episodios de otros similares pero no estrictamente iguales pero pertenecientes a un mismo grupo parecido (intra-diferenciación o diferenciación interna).

Con esto espero haber podido explicar un poco porqué no es tan fácil buscar definiciones en positivo o en negativo a la hora de clasificar lo que es paranormal de lo que no es.

Atte.
Michel
esiomajb@gmail.com
Edición: 160209
Reedición:

Fín del artículo!
Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog)
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